
El rápido avance de la inteligencia artificial está impulsando una expansión global de centros de datos. Sin embargo, mientras organismos internacionales alertan sobre el aumento en el consumo de agua y energía, empresas tecnológicas sostienen que están mejorando la eficiencia de sus operaciones para reducir su impacto ambiental.
Un informe reciente de la Universidad de las Naciones Unidas advierte que la infraestructura que impulsa la IA podría ejercer una presión cada vez mayor sobre recursos naturales clave durante los próximos años. Por otro lado, Amazon asegura haber reducido significativamente el agua utilizada por sus centros de datos y afirma que su consumo se encuentra por debajo del promedio de la industria.
La huella ambiental de la inteligencia artificial
Según el informe publicado por el Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas, la expansión de la inteligencia artificial no debe evaluarse únicamente por sus emisiones de carbono.
Los investigadores sostienen que cada unidad de electricidad utilizada para entrenar y operar sistemas de IA también genera una huella hídrica y una huella territorial, asociadas tanto a la generación de energía como a la infraestructura necesaria para sostenerla.
El estudio calcula que, para 2030, los centros de datos podrían llegar a consumir enormes cantidades de electricidad, suficientes para alcanzar hasta 945 teravatios-hora. Además, toda esa demanda energética también tendría un fuerte impacto en el agua: el consumo relacionado podría rondar los 9,3 billones de litros.
De acuerdo con el informe disponible en la Universidad de las Naciones Unidas, esa cantidad equivaldría a las necesidades básicas anuales de agua potable de más de 1.300 millones de personas.
El uso diario de la inteligencia artificial concentra gran parte del consumo
Uno de los hallazgos del estudio apunta al proceso conocido como inferencia, es decir, la ejecución continua de modelos de inteligencia artificial para responder consultas de los usuarios.
Los investigadores calculan que esta actividad representa entre el 80% y el 90% del consumo energético total de la IA.
Asimismo, el informe señala que generar imágenes y videos mediante herramientas de IA requiere considerablemente más recursos que tareas básicas de procesamiento de texto.
Según los autores, las mejoras en eficiencia tecnológica podrían verse neutralizadas por el crecimiento acelerado de la demanda, un fenómeno conocido como efecto rebote.
Amazon destaca mejoras en eficiencia hídrica
Días después de la publicación del informe, Amazon difundió información sobre el desempeño hídrico de su red global de centros de datos.
La compañía afirma que durante 2025 utilizó 0,12 litros de agua por kilovatio-hora de procesamiento, frente a un promedio industrial de 0,84 litros por kilovatio-hora.
Según datos publicados por la empresa en su portal oficial de sostenibilidad de Amazon Web Services, sus centros de datos serían más de siete veces más eficientes en el uso del agua que el promedio del sector.
La empresa atribuye esos resultados a nuevas tecnologías de refrigeración, sistemas de monitoreo y servidores diseñados para operar a temperaturas más elevadas.
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El desafío de enfriar centros de datos sin aumentar el impacto ambiental
Amazon explica que aproximadamente el 90% del tiempo sus instalaciones utilizan refrigeración mediante aire exterior, sin necesidad de agua.
Sin embargo, durante los periodos de calor extremo recurre a sistemas de refrigeración evaporativa para mantener la temperatura adecuada de los equipos.
La compañía sostiene que esta estrategia puede resultar ambientalmente más eficiente que utilizar sistemas mecánicos de enfriamiento que demandan mayores cantidades de electricidad durante los momentos de máxima carga de la red.
Además, Amazon informó que busca alcanzar un balance hídrico positivo para 2030 mediante proyectos de restauración de cuencas, reutilización de agua y programas de recuperación hídrica en distintas regiones del mundo.
Un debate que combina tecnología, recursos naturales y crecimiento digital
El informe de Naciones Unidas y la respuesta de Amazon reflejan dos aspectos de una misma discusión.
Por un lado, investigadores advierten que la expansión de la infraestructura digital aumenta la demanda de agua y energía. También señalan que la computación en la nube y la inteligencia artificial podrían intensificar la presión sobre estos recursos.
Por otro lado, las empresas tecnológicas sostienen que la innovación permite reducir el consumo por unidad de procesamiento. Además, afirman que las nuevas tecnologías ayudan a gestionar con mayor eficiencia los recursos utilizados por los centros de datos.
Mientras crece la demanda mundial de servicios basados en inteligencia artificial, surge un nuevo desafío. Gobiernos, empresas y usuarios deberán encontrar un equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la sostenibilidad ambiental.
¿Por qué la ONU advierte sobre el consumo de agua de la inteligencia artificial?
Porque los centros de datos requieren electricidad y sistemas de refrigeración que generan una huella hídrica significativa. El informe señala que este impacto podría crecer de forma acelerada durante los próximos años.
¿Qué es la inferencia en inteligencia artificial?
Es el proceso mediante el cual un modelo ya entrenado responde preguntas o ejecuta tareas para los usuarios. Según el estudio, esta etapa concentra la mayor parte del consumo energético de la IA.
¿Qué medidas asegura Amazon que está implementando?
La empresa afirma que utiliza sistemas de refrigeración más eficientes, servidores capaces de operar a temperaturas más altas y proyectos destinados a reutilizar y reponer agua en las comunidades donde opera.
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