
El escuadrón antibombas de Washington State Patrol (WSP) llevó a cabo una delicada operación de desactivación después de que un niño de tan solo tres años encontrara un dispositivo explosivo activo en el jardín de su casa. El suceso de alto riesgo ocurrió en la cuadra 600 de Willard Street en Hartline, una pequeña localidad, del estado de Washington.
La inusual pieza, que resultó ser una granada de mano viva, fue llevada por el pequeño a sus padres, quienes alertaron al 9-1-1 aproximadamente a las 6:45 p.m. Inmediatamente, agentes de la patrulla solicitaron el apoyo del escuadrón de Dispositivos Peligrosos de WSP para manejar la situación.
El peligroso hallazgo de la granada de mano viva
Los técnicos especializados en explosivos confirmaron que el artefacto era una granada de la Segunda Guerra Mundial que aún se encontraba activa, representando un grave peligro para la comunidad. Aunque había estado expuesta a la intemperie por un tiempo indeterminado, su carga explosiva seguía siendo potencialmente inestable.
De acuerdo con un comunicado del sheriff del condado Grant, el equipo de desactivación de granada procedió con cautela. Tras asegurar la zona residencial, retiraron el dispositivo explosivo para trasladarlo a un entorno seguro.
Destino final de la granada militar
Para eliminar el riesgo, la granada militar fue llevada a una zona despoblada al norte de Hartline, donde fue desactivada de forma segura. La rápida respuesta de la policía estatal y los especialistas en artefactos explosivos fue crucial para evitar un accidente.















