Resumen del episodio
El senador republicano Ted Cruz calificó como “peligrosas” las amenazas públicas que hizo el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, sobre la posibilidad de retirar licencias a emisoras de televisión que critican a la actual administración. En un episodio de su podcast Verdict with Ted Cruz, el legislador dijo estar de acuerdo con la sanción editorial a Jimmy Kimmel, pero rechazó la intervención gubernamental y comparó parte de la retórica de Carr con tácticas que usa la mafia.
Contexto y críticas de Cruz
Cruz sostuvo que, aunque desaprueba el contenido de Kimmel y se alegró por la decisión de ABC de sacar su programa del aire, la amenaza de que el gobierno pueda castigar a medios por su discurso es una ruta muy peligrosa. En su intervención señaló que ese tipo de acciones podrían volverse en contra de los conservadores si los demócratas recuperan la Casa Blanca.
“Si el gobierno empieza a decidir qué se puede transmitir y amenaza con quitar licencias por opiniones que no le gustan, eso acabará mal”, advirtió Cruz, que además preside el Comité Senatorial de Comercio, Ciencia y Transporte, con jurisdicción sobre la FCC.
También puedes enterarte cuando Donald Trump ordenó cancelar el financiamiento a PBS y NPR
Las declaraciones de Brendan Carr que generaron polémica
Las críticas de Cruz se producen tras comentarios de Brendan Carr en otro podcast —donde dijo que la FCC esperaba que las cadenas “encontraran formas de cambiar su conducta” y que la agencia podría actuar si no se modificaba esa conducta—. En ese episodio Carr afirmó que la vía para lograr cambios podía ser “por las buenas o por las malas”.
Horas después de esa intervención, ABC retiró indefinidamente el programa de Jimmy Kimmel, decisión que avivó el debate de la presión política sobre los medios.
Reacciones cruzadas y riesgo político
Cruz condenó las palabras de Carr y las equiparó, en tono duro, a una “advertencia de mafiosos”: comparó la frase “lo haremos por las buenas o por las malas” con la amenaza implícita de quien entra en un local y sugiere que algo “podría pasarle”. También advirtió que reproducir ese tipo de prácticas desde el aparato del Estado podría facilitar censuras futuras.















