
El Concejo Municipal de Seattle votó de manera unánime a favor de una nueva legislación destinada a frenar las prácticas abusivas de compra de viviendas, una iniciativa presentada meses atrás por la administración del alcalde Bruce Harrell.
Según un comunicado de Harrell, el marco legal busca atender denuncias de tácticas que presionan a propietarios para vender sus casas en condiciones desventajosas. Estas es una situación que afecta con mayor frecuencia a adultos mayores, familias de bajos ingresos y residentes afroamericanos y latinos. De acuerdo con autoridades locales, estas prácticas han contribuido al desplazamiento de comunidades históricas y a la pérdida de patrimonio que representa la vivienda para miles de familias.
Impacto en las comunidades
Harrell explicó que la norma se enmarca en una estrategia contra la gentrificación y el desarraigo vecinal, que forman parte del Plan Integral One Seattle.
“Durante demasiado tiempo, los propietarios de nuestras comunidades más vulnerables han sido objeto de tácticas engañosas que los obligan a abandonar sus hogares”, dijo Harrell en un comunicado.
Estrategias complementarias
La nueva ley no actúa de manera aislada. La administración municipal señaló que acompañará la medida con otros programas y recursos, entre ellos:
- Inversiones históricas en viviendas asequibles, con el fin de ampliar el acceso a hogares para familias trabajadoras.
- Asistencia de alquiler de emergencia, destinada a prevenir desalojos en situaciones críticas.
- Un fondo de vivienda para reparaciones y contra el desplazamiento, que busca ayudar a los propietarios a mantener sus casas en condiciones adecuadas sin verse forzados a vender.
Estas medidas se suman a la Orden Ejecutiva del alcalde Harrell, que instruye a dependencias municipales a fortalecer políticas de prevención del desplazamiento y protección de vecinos originales.
















