
El expresidente Donald Trump ha vuelto a generar controversia al no descartar la posibilidad de buscar un tercer mandato en la Casa Blanca, a pesar de la clara prohibición de la Enmienda 22 de la Constitución de Estados Unidos. En una entrevista con NBC News, el domingo por la mañana, Trump afirmó: «no estoy bromeando», abriendo la puerta a una idea que, hasta ahora, se consideraba una provocación.
«A mucha gente le gustaría que lo hiciera», comentó Trump, refiriéndose al apoyo de sus partidarios. Sin embargo, enfatizó que «falta mucho, es muy temprano en la administración», a la vez que expresó su continuo deseo de estar en el poder: «me gusta trabajar».
Explorando las alternativas para un tercer mandato
Al ser cuestionado sobre si ha considerado formas de eludir la prohibición constitucional, el expresidente respondió: «hay métodos con los que se podría hacer». Una de las opciones que mencionó sería que su vicepresidente, en este caso JD Vance, se postulara y luego le cediera el cargo. «Esa es una forma», dijo Trump, añadiendo que «hay otras también», aunque sin entrar en detalles.
Modificar la Constitución para eliminar el límite de dos mandatos es un proceso extremadamente complejo, que requeriría el apoyo de dos tercios del Congreso o de los estados, y la ratificación por tres cuartos de los estados. Pese a esto, algunos aliados de Trump ya están impulsando iniciativas en esa dirección. El representante Andy Ogles de Tennessee, por ejemplo, propuso una resolución para eliminar el límite de mandatos presidenciales.
Steve Bannon, un cercano aliado de Trump, manifestó en una entrevista reciente su creencia de que el expresidente «volverá a postularse y ganará en 2028». También aludió a «un par de alternativas» para permitir un tercer mandato, aunque tampoco especificó cuáles serían.
Opinión de expertos sobre la viabilidad constitucional
Según Associated Press, Derek Muller, profesor de derecho electoral en la Universidad de Notre Dame, indicó que la Enmienda 12 de la Constitución, ratificada en 1804, establece que «ninguna persona constitucionalmente inelegible para el cargo de presidente será elegible para el de vicepresidente de Estados Unidos«.














