La organización Resistencia del Centro de Washington impulsa una nueva petición pública tras presuntamente revelarse que las cámaras FLOCK de la ciudad de Yakima han sido utilizadas sin los controles adecuados.
De acuerdo con la petición, la inquietud creció después de que autoridades federales accedieran al sistema, lo que encendió alarmas sobre privacidad, uso indebido de datos y seguridad pública.
Acceso no autorizado a cámaras FLOCK Yakima
A finales de octubre, la comunidad supo que la Patrulla Fronteriza había ingresado al sistema de cámaras FLOCK instalado en Yakima.
El hecho expuso un posible uso indebido de datos municipales, pese a que existen políticas locales que prohíben destinar esta tecnología al control migratorio.
Fallo judicial sobre acceso público a datos
El 7 de noviembre, un juez del condado Skagit determinó que los datos generados por estas cámaras son información pública.
Esto implica que cualquier persona puede solicitar los registros sobre movimientos y vehículos captados por el sistema, sin restricciones claras.
La decisión judicial elevó el nivel de alarma, ya que confirma que no existe una protección efectiva para la información recopilada por el gobierno local.
Riesgos para residentes y normas municipales
Debido a la ausencia de mecanismos de resguardo, la petición sostiene que las cámaras deben desactivarse de inmediato.
Las autoridades locales de Yakima y su departamento de policía cuentan con normas que prohíben emplear datos FLOCK en acciones de vigilancia migratoria.
















