El Departamento de Seguridad Nacional busca información fiscal de inmigrantes indocumentados
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) solicitó al Servicio de Impuestos Internos (IRS) las direcciones de 700,000 personas sospechosas de estar en el país de manera ilegal, según reveló The Washington Post. Esta petición, que el IRS rechazó inicialmente, ha generado una tensión considerable sobre el uso de la información fiscal en las políticas de deportación masiva de la administración Trump. La medida forma parte de una ofensiva más amplia del gobierno para aumentar las deportaciones antes de las elecciones de 2024.
Solicitud del DHS y la respuesta del IRS: un conflicto en desarrollo
De acuerdo con un memorando obtenido por The Washington Post, el DHS pidió al IRS que conectara los nombres de posibles inmigrantes indocumentados con su última dirección conocida, números de teléfono y correos electrónicos. La agencia tributaria, hasta el momento, se ha negado a entregar la información, argumentando que compartir datos fiscales con otras agencias está prohibido por la ley y puede acarrear sanciones civiles y penales.
Sin embargo, la situación sigue en desarrollo. Recientemente asumió una nueva comisionada interina del IRS, Melanie Krause, quien, según fuentes citadas por The Washington Post, mostró interés en explorar formas de cumplir con la solicitud del DHS. Este cambio podría tener implicaciones significativas para la privacidad de los datos y la confianza de la comunidad migrante en el sistema fiscal estadounidense.
Investigaciones a empresas por contratar trabajadores indocumentados
Además de la información personal de inmigrantes, el DHS también solicitó al IRS que asignara auditores y agentes criminales para investigar a empresas sospechosas de contratar trabajadores indocumentados. El memorando indica que estas investigaciones deberían realizarse sin restricciones ni requisitos previos, basándose en denuncias o pistas que el IRS no había investigado con anterioridad. Esta es otra dimensión de la estrategia que busca endurecer las políticas migratorias a través de la presión económica y fiscal.
Preocupaciones sobre el uso de información fiscal y comparaciones históricas
La solicitud del DHS ha causado alarma dentro del IRS y en sectores legales. Expertos advierten que el uso de información fiscal con fines migratorios podría ser visto como una violación grave de la privacidad y un abuso de poder. Algunos críticos han comparado esta situación con el uso del IRS por parte del expresidente Richard Nixon para perseguir a sus opositores políticos, un acto que llevó a su proceso de destitución en 1974.
El IRS ha garantizado históricamente a los inmigrantes indocumentados que su información fiscal es confidencial y no será utilizada para propósitos migratorios. De hecho, en 2017, cuando la administración Trump tomó el poder, la agencia reiteró que la ley impide compartir datos de impuestos con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta promesa ha sido fundamental para mantener la confianza en el sistema tributario.
















