

Para un adulto mayor, dejar de conducir puede significar mucho más que entregar las llaves del automóvil. Puede afectar su capacidad para acudir al médico, comprar alimentos, participar en actividades, visitar a otras personas y mantener la independencia durante el mayor tiempo posible.
En el condado de Snohomish existen diferentes alternativas de transporte para adultos mayores y personas con discapacidades. Sin embargo, los servicios tienen distintas áreas de cobertura, requisitos de elegibilidad, horarios y recursos disponibles. Para algunas personas, encontrar una opción que responda a todas sus necesidades puede convertirse en un desafío.
El problema adquiere otra dimensión en el sur del condado, donde algunos residentes reciben atención médica especializada en Seattle u otros lugares del condado de King. También afecta a quienes dependen del transporte para participar en actividades que los mantienen conectados con su comunidad.
DART: una alternativa que no cubre todo el condado
Una de las opciones es DART, el servicio de transporte compartido con reservación de Community Transit.
DART está dirigido a residentes del condado de Snohomish que, debido a una discapacidad o condición, no pueden acceder o utilizar los autobuses regulares de Community Transit.

Pero no funciona como un servicio disponible en cualquier punto del condado. Su área de operación está relacionada con la red regular de autobuses: los pasajeros pueden ser recogidos y llevados a lugares ubicados, generalmente, dentro de tres cuartos de milla de las rutas locales de Community Transit.
Además, DART es un servicio compartido, por lo que un viaje puede incluir a otros pasajeros. Para una persona mayor que necesita organizar una cita médica, una actividad o alguna otra responsabilidad alrededor del transporte, esto requiere planificación y flexibilidad.
Y para quienes viven fuera del área cubierta por DART, existe otra alternativa.
ZIP ofrece otra alternativa en áreas específicas
Community Transit también opera ZIP, un servicio de transporte bajo demanda que permite solicitar viajes dentro de zonas específicas, sin necesidad de seguir una ruta fija de autobús. Los pasajeros pueden pedir un viaje desde una aplicación o por teléfono y desplazarse entre puntos ubicados dentro del área atendida. Sin embargo, a diferencia de DART, ZIP no está diseñado exclusivamente para adultos mayores o personas con discapacidades y su disponibilidad depende de las zonas donde Community Transit ofrece el programa.

TAP intenta cubrir parte del vacío
El Programa de Asistencia de Transporte, conocido como TAP por sus siglas en inglés, es operado por Homage Senior Services y está diseñado precisamente para atender a personas que viven fuera del área de DART.
TAP ofrece transporte no urgente a personas de bajos ingresos de 55 años o más y a personas con discapacidades que se encuentran fuera de esa zona de servicio. Los viajes pueden utilizarse para acudir a citas médicas, hacer compras, ir al trabajo, asistir a centros para adultos mayores, participar en actividades recreativas y cubrir otras necesidades.

Homage considera el acceso al transporte una herramienta para que las personas puedan continuar viviendo de manera independiente.
Sin embargo, la capacidad del programa no es ilimitada.
Actualmente, Homage advierte que TAP tiene disponibilidad limitada y recomienda reservar los viajes con la mayor anticipación posible. El servicio funciona de lunes a viernes de 8 a.m. a 4:30 p.m. y los sábados de 8 a.m. a 3 p.m.
El financiamiento también determina cuántos viajes pueden ofrecerse
TAP depende de fondos públicos, subvenciones y otros recursos para mantener sus operaciones. Cuando esos recursos disminuyen, también puede reducirse su capacidad para responder a la demanda.
Para los adultos mayores que dependen de estos servicios, una menor disponibilidad de transporte puede dificultar el acceso a citas médicas, compras y actividades comunitarias, limitando su independencia y sus oportunidades de mantenerse conectados con otras personas.
El problema no termina en la puerta del médico
Las barreras de transporte también pueden aparecer cuando la atención médica que necesita una persona se encuentra lejos de su hogar.
Un residente del condado de Snohomish puede recibir parte de sus servicios médicos en el condado de King, especialmente cuando necesita atención especializada. En esos casos, navegar entre diferentes sistemas de transporte puede añadir complejidad al viaje.
Para algunas personas con Medicaid existe otra alternativa.

Hopelink administra el Transporte Médico No Urgente de Medicaid para viajes que comienzan en los condados de Snohomish y King y se dirigen a servicios médicos cubiertos por Medicaid.
Para calificar, la persona debe tener Medicaid, contar con un paquete de beneficios que incluya transporte y tener un número de ProviderOne. Dependiendo de sus necesidades, la asistencia puede incluir transporte público, reembolso de combustible o un servicio de transporte coordinado.
Hopelink indica además que normalmente busca transportar al paciente al proveedor médico apropiado más cercano. Pero si un médico lo refiere a un especialista fuera de su área, o el servicio necesario no está disponible localmente, el paciente puede seguir calificando para recibir asistencia de transporte.
Esto significa que cruzar del condado de Snohomish al de King no excluye automáticamente un viaje médico de Medicaid.
El problema es quién queda fuera de esas opciones.
Una persona mayor puede no conducir y necesitar atención fuera de su área, pero no necesariamente cumplir los requisitos de Medicaid. Para esos residentes, familiares, amigos, servicios de transporte público regular y programas comunitarios pueden convertirse en las alternativas disponibles.
Poder salir de casa también es una cuestión de salud
El transporte no sirve únicamente para llegar al médico.
En una nota anterior de esta serie, Latino Herald documentó cómo el grupo hispano de Homage que se congrega en Verdant Health Commission crea un espacio de encuentro para adultos mayores de habla hispana.

El grupo se reúne el primer y tercer viernes de cada mes en las instalaciones de Verdant, en Lynnwood. Entre sus participantes hay adultos mayores que viven en diferentes puntos del condado, incluyendo Arlington, Marysville, Everett, Lynnwood y comunidades del sur de Snohomish.
Angélica Alonzo, integrante del grupo hispano, contó anteriormente a Latino Herald que después de un accidente pasó varias semanas hospitalizada y posteriormente tuvo dificultades de movilidad.
A pesar de utilizar una silla de ruedas, continuó participando en las reuniones.
“Me ayudó bastante. El hecho de reunirme un viernes sí y un viernes no me ayuda a salir de aquí, porque yo prácticamente estaba encerrada”, dijo Alonzo.
Su experiencia muestra por qué una dificultad de transporte puede terminar convirtiéndose también en una barrera para mantener relaciones sociales.
Transporte y aislamiento están relacionados
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) identifican precisamente el acceso limitado al transporte como uno de los factores que pueden contribuir al aislamiento social.
Los adultos mayores se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de aislamiento, y las barreras pueden aumentar para personas que viven en áreas rurales, tienen dificultades económicas o enfrentan obstáculos relacionados con el idioma.
El aislamiento social y la soledad, según los CDC, están asociados con mayores riesgos de problemas de salud, entre ellos enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2, depresión, ansiedad, demencia y muerte prematura.
Esto no significa que participar en una actividad social prevenga por sí sola enfermedades como el Alzheimer. La relación es más compleja. Pero mantener conexiones sociales forma parte de los factores asociados con un envejecimiento más saludable.
En ese contexto, un viaje a una reunión, un centro para adultos mayores o la casa de un amigo puede tener una importancia que no siempre resulta evidente cuando se analiza el transporte únicamente como una manera de trasladarse de un lugar a otro.
Cuando un adulto mayor pierde independencia, la familia también se adapta
Las consecuencias pueden extenderse además al resto de la familia.
En muchos hogares multigeneracionales, los adultos mayores participan en el cuidado de los nietos y en otras responsabilidades familiares. La Oficina del Censo de Estados Unidos estudia específicamente a los abuelos que viven con sus nietos menores de 18 años y aquellos que tienen responsabilidad sobre su cuidado, incluyendo datos diferenciados para la población hispana o latina.
Por eso, mantener la independencia de una persona mayor puede tener implicaciones más amplias.
Cuando un adulto mayor que antes podía movilizarse independientemente comienza a depender de otras personas para acudir a citas, hacer compras o participar en actividades, otro integrante de la familia puede tener que asumir esas responsabilidades.
La disponibilidad de transporte, por lo tanto, puede influir no solo en la vida del adulto mayor, sino también en la organización cotidiana de su familia.
Una red de opciones que todavía deja vacíos
DART, TAP, Zip, Hopelink y otros programas comunitarios ofrecen alternativas de transporte para adultos mayores y personas con discapacidades del condado de Snohomish. Sin embargo, ningún servicio cubre todas las necesidades.
Uno de los principales vacíos aparece cuando una persona necesita viajar fuera del área o del condado cubierto por determinados servicios. Esto puede afectar especialmente a adultos mayores del sur de Snohomish que reciben atención médica en el condado de King.
Existen alternativas para algunos beneficiarios de Medicaid, pero no todas las personas mayores califican para ellas. Quienes no cumplen los requisitos pueden encontrarse con pocas opciones cuando necesitan cruzar los límites entre condados y tampoco pueden conducir por su cuenta.
En esos casos, familiares, amigos, transporte público u otras soluciones terminan cubriendo un espacio que los programas disponibles no siempre pueden atender.
Para una población que busca permanecer independiente durante el mayor tiempo posible, ese vacío puede afectar mucho más que la movilidad: puede limitar el acceso a atención médica, actividades, relaciones sociales y otros elementos esenciales de la vida cotidiana.
¿Quién puede utilizar DART?
DART está destinado a personas cuya discapacidad o condición les impide acceder o utilizar el servicio regular de autobuses de Community Transit. Su servicio opera generalmente dentro de tres cuartos de milla de las rutas locales de autobús.
¿Quién puede utilizar TAP?
TAP ofrece transporte no urgente a personas de bajos ingresos de 55 años o más y a personas con discapacidades que viven fuera del área de servicio de DART. El programa puede utilizarse para citas médicas, compras, trabajo, centros para adultos mayores, actividades recreativas y otras necesidades.
¿Medicare permite utilizar el transporte médico de Hopelink?
El programa de transporte médico no urgente que administra Hopelink en los condados de Snohomish y King está vinculado a Medicaid. La persona debe tener Medicaid y un paquete de beneficios que incluya transporte. Tener Medicare por sí solo no cumple ese requisito.
Si encuentra algún error en esta información, puede comunicarse con Latino Herald al email info@latinoherald.com para solicitar una corrección.
















