Un nuevo análisis revela que no solo las fuerzas del mercado, sino también las estrictas regulaciones estatales y locales, han convertido a Washington en el estado más costoso de los Estados Unidos para comer fuera.
De acuerdo con un estudio de Washington Hospitality Association (WHA), los precios de los menús en el estado son casi un 14% más altos que el promedio nacional, un costo que cae directamente sobre los consumidores.
Seattle, en particular, se destaca como una de las ciudades más caras para comer fuera, solo detrás de San Francisco, y por encima de urbes tradicionalmente costosas como Nueva York, con precios un 17% superiores al promedio de 20 ciudades importantes del país.
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El verdadero costo de la regulación
El estudio analizó los precios de cadenas nacionales como Denny’s y Burger King, para comparar el impacto de las políticas locales. Los resultados muestran diferencias notables.
- Un “Original Grand Slam” de Denny’s cuesta $16.29 en Seattle, un 25% más que en Austin, Texas ($11.79).
- Un filete New York Strip en Capital Grille cuesta $42 en Seattle, frente a $35 en Charlotte, Carolina del Norte, un 16% más.
El presidente de la WHA, Anthony Anton, admitió que los resultados superaron sus expectativas.
“Cuando lo analizas bien, te das cuenta de que estamos en la cima. No me lo esperaba”, declaró Anton al Seattle Times.
Políticas laborales y costos fijos impulsan los precios
Los dueños de restaurantes atribuyen los altos precios a las normas laborales y costos fijos. Washington es uno de los pocos estados que prohíbe los créditos por propinas, lo que obliga a los empleadores a pagar el salario mínimo completo más las propinas, elevando sustancialmente el costo laboral real.
Cabe destacar que el salario mínimo en Seattle, por poner un ejemplo, es de $20.76 por hora, y aumentará a $21.30 a partir del primero de enero del 2026.
Adicionalmente, gastos como los servicios públicos y el alquiler comercial también se ubican entre los más altos del país.
El empresario Chad Mackay, director ejecutivo de Fire and Vine Hospitality, explicó que abrir un local fuera del estado resulta considerablemente más barato.
“En Boise, los servicios públicos cuestan menos de una cuarta parte y el alquiler es un 40% más bajo que en Seattle”, comentó Mackay.
Según Mackay, estas condiciones están provocando que menos personas salgan a comer.
“Cada vez menos gente está comiendo fuera; para el consumidor, ir a un restaurante cuesta cada vez más”, señaló.
Impacto en consumidores y pequeñas empresas
Los aumentos de precios, impulsados por mandatos gubernamentales y costos estructurales, amenazan la viabilidad de los restaurantes locales y de cadena, y afectan directamente los presupuestos familiares.
Washington Hospitality Association advierte que sin una revisión de las políticas actuales, el estado podría ver una reducción significativa en la actividad del sector gastronómico, uno de los pilares económicos del noroeste.
¿Por qué los precios de los restaurantes son más altos en Washington?
Debido a las regulaciones laborales estatales, altos costos de energía y alquiler, y la prohibición de los créditos por propinas.
¿Qué tan caro es comer en Seattle comparado con otras ciudades?
Seattle tiene precios hasta un 17% más altos que el promedio nacional, solo superada por San Francisco.
¿Se espera que los precios bajen pronto?
No. Los expertos no prevén una baja significativa mientras se mantengan los altos costos laborales y de operación en el estado.
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