Líderes católicos y evangélicos de Estados Unidos hicieron un llamado conjunto para impulsar leyes migratorias más humanas, ante su preocupación por el aumento de las deportaciones, las detenciones de inmigrantes y las consecuencias que estas medidas tienen para las familias y los niños.
La declaración, publicada esta semana, reúne a representantes de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) y de la Asociación Nacional de Evangélicos (NAE).
Ambas organizaciones consideran que las políticas migratorias deben respetar la dignidad humana.
«Escribimos como líderes cristianos que aman a nuestro país y a nuestros vecinos inmigrantes», señalaron en el documento conjunto.
Preocupación por las deportaciones y las familias inmigrantes
La declaración surge ante las políticas migratorias de la administración Trump, especialmente por las operaciones de ICE y la pérdida de protecciones legales para determinados grupos de inmigrantes.
Los líderes religiosos expresaron especial preocupación por los menores que pueden resultar separados de sus padres o enfrentar la incertidumbre de una posible deportación familiar.
«Nos expresamos con especial atención a los niños y las familias. Jesús enseñó que cuando recibimos a un niño en su nombre, lo recibimos a él», señala el documento.
Un informe publicado en 2025 por organizaciones católicas y evangélicas encontró que uno de cada 12 cristianos en Estados Unidos podría enfrentar una deportación o tener un familiar en riesgo de ser deportado.
Católicos y evangélicos buscan una reforma migratoria basada en la fe
La iniciativa fue preparada por el Diálogo Evangélico-Católico sobre Inmigración, una alianza creada este año para identificar principios compartidos sobre el trato a los inmigrantes.
El grupo está encabezado por el obispo Brendan Cahill, presidente del Comité de Migración de la USCCB, y el reverendo Walter Kim, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos.
Myal Greene, presidente de World Relief, organización humanitaria vinculada a la NAE, explicó que la declaración no pretende indicar qué propuestas políticas deben apoyar los creyentes. Busca que reflexionen sobre cómo los principios de su fe pueden orientar el debate migratorio.
Los firmantes también recurrieron a la Declaración de Independencia y a las palabras de la poeta Emma Lazarus, grabadas en la base de la Estatua de la Libertad, para defender la igualdad y la acogida de quienes buscan una vida mejor.
No todos los evangélicos comparten la misma posición
Aunque el llamado representa un esfuerzo de cooperación entre importantes organizaciones religiosas, no existe una postura unánime entre los evangélicos sobre la inmigración.
Algunos pastores respaldan las medidas migratorias del presidente Donald Trump. En 2025, una comisión de la Convención Bautista del Sur se retiró de una coalición evangélica dedicada a promover cambios en las políticas de inmigración.
Una encuesta de Lifeway Research, realizada en 2025, encontró que 44 % de los evangélicos consideraba que los inmigrantes representan una carga para el país. Asimismo, el 43 % los veía como una amenaza para la seguridad de los ciudadanos.
Pese a estas diferencias, los dirigentes que participaron en la declaración consideran que católicos y evangélicos pueden trabajar juntos para promover una reforma migratoria. La idea es que dicha reforma combine el respeto a las leyes con la compasión hacia los inmigrantes.
Con información de Religion News Service
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