
La región del noroeste de Estados Unidos, incluyendo Washington, Oregon y California, junto con zonas de Canadá, enfrenta actualmente una densa presencia de humo proveniente de varios incendios forestales. El humo y el velo de niebla que produce han llegado hasta el Puget Sound, generando alertas de calidad del aire en distintas localidades. Algunas áreas presentan niveles moderados, mientras que otras, como Hoodsport, alcanzan condiciones “muy insalubres”.
Tipos de humo y efectos en la salud
De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el humo superficial es aquel que permanece cerca del suelo —a unos 8 metros de altura— y afecta directamente la salud de personas y animales, causando ardor en los ojos, tos, irritación y agravamiento de enfermedades respiratorias como el asma.
En Seattle, el Índice de Calidad del Aire (ICA) marcaba 52 a primera hora de la mañana del jueves, considerado “moderado”, indicando que la mayor parte del humo esta muy alto y no representa un riesgo inmediato para la salud a nivel del suelo. Sin embargo, presenta el distintivo tono naranjado cuando filtra los rayos del sol.
Situación crítica al este de las Cascadas
El este de Washington enfrenta una realidad más complicada. Meteorólogos advierten que columnas de humo denso podrían acumularse cerca del suelo, empeorando la calidad del aire en varias localidades. Como es costumbre en estos casos, expertos en salud recomiendan evitar actividades al aire libre en zonas con niveles peligrosos de humo, especialmente para personas con problemas respiratorios.
Hoodsport: uno de los puntos más afectados
La localidad de Hoodsport, junto a Hood Canal y a pocas millas del lago Cushman, registró un ICA de 286, uno de los más altos de Estados Unidos, catalogado como “muy insalubre”. Este humo proviene del incendio Bear Gulch, que ha consumido más de 3.700 hectáreas, con solo un 10% de control hasta la fecha.















