Tacoma, WA – Cientos de manifestantes, incluidos miembros sindicales y activistas, se reunieron la noche del jueves 27 de marzo, frente al Centro de Detención de ICE en Tacoma. La protesta se organizó en respuesta a la detención de Alfredo “Lelo” Juárez y Lewelyn Dixon, dos residentes de Washington con años de trabajo en el país. Los asistentes denunciaron la situación como un ataque no solo a los inmigrantes, sino también a los derechos de los trabajadores y a la libertad de expresión.
Juárez, un trabajador agrícola y activista de 25 años, fue arrestado en Sedro-Woolley mientras llevaba a su pareja al trabajo. Lelo Juárez es parte de la comunidad indígena mixteca y ha defendido los derechos laborales de los trabajadores agrícolas en Washington desde su adolescencia. Dixon, de 64 años y residente legal permanente, trabaja como técnica de laboratorio en UW Medicine y fue detenida en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma tras regresar de Filipinas.
Los manifestantes sostuvieron pancartas y expresaron su preocupación por lo que consideran una persecución injusta contra los trabajadores sindicalizados. Cherika Carter, secretaria-tesorera del Consejo Laboral del Estado de Washington, enfatizó que la protesta no solo trataba de inmigración, sino de un sistema que castiga a quienes alzan la voz. Asimismo, algunos asistentes compararon estos arrestos con otros casos recientes que han afectado a inmigrantes con estatus legal.
ICE justificó la detención de Juárez alegando que un juez de inmigración ordenó su deportación en 2018, mientras que la familia de Dixon cree que su detención se debe a un delito por malversación de fondos en 2001, a pesar de haber cumplido su condena. Su abogada argumenta que esto es una aplicación más severa de la ley bajo la administración Trump.
De acuerdo con el Seattle Times, funcionarios estatales como la senadora Patty Murray y el gobernador Bob Ferguson expresaron su preocupación por los arrestos. Mientras Murray criticó el uso de recursos en la detención de residentes legales sin antecedentes peligrosos, Ferguson indicó que su oficina estaba investigando el caso. La comunidad sindical y los familiares de los detenidos continúan exigiendo respuestas y su liberación.