Washington D.C. – La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció el inicio de una investigación federal sobre el reciente incremento de actos de vandalismo dirigidos a automóviles Tesla, estaciones de carga y concesionarios de la marca. Bondi afirmó que su agencia busca determinar cómo se están financiando estos ataques y quién está detrás de ellos.
El viernes 14 de marzo, durante una entrevista en el programa de FOX Business «Mornings with Maria», Bondi declaró que los concesionarios y estaciones de carga de Tesla están siendo blanco de ataques debido a la participación de Elon Musk en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un programa que, según el la administración Trump, busca reducir el gasto excesivo y el fraude en el gobierno federal. Bondi advirtió que aquellos que participen o financien estos actos enfrentarán fuertes consecuencias legales.
El sábado, manifestantes se congregaron frente a concesionarios de Tesla en varias ciudades, incluyendo Decatur, Georgia, donde sostuvieron pancartas criticando a Musk y al programa DOGE. Además, a principios de la semana pasada, un concesionario de Tesla en Oregon fue atacado con disparos, lo que resultó en daños a varios vehículos y ventanas rotas. También se reportaron incendios en estaciones de carga de Tesla en Massachusetts y protestas en Michigan y Nueva York. El estado de Washington no fue la excepción, con vehículos Tesla vandalizados -incluso quemados- en Seattle y en Lynnwood.
Bondi reveló que una persona fue arrestada tras lanzar una bomba molotov a un concesionario de Tesla. La fiscal advirtió que los responsables podrían enfrentar hasta 20 años de prisión. Asimismo, Elon Musk piensa que las protestas y los actos de vandalismo están siendo financiados por figuras como el multimillonario George Soros y el cofundador de LinkedIn, Reid Hoffman.
El valor de las acciones de Tesla ha caído aproximadamente un 32% en el último mes, aunque registraron una leve recuperación luego de que el Trump anunciara su intención de comprar un Tesla en un acto en la Casa Blanca. Mientras tanto, algunos propietarios de Tesla han mostrado su descontento mediante calcomanías en las defensas de sus autos con mensajes críticos hacia Musk. Otros se han deslindado aclarando que aman sus carros, pero detestan a Musk y han incluso cambiado los emblemas de Tesla en sus autos por otras marcas como Audi y Mazda para distanciarse del multimillonario y principal asesor del presidente Trump.