
La agencia Associated Press fue excluida de eventos oficiales por la Casa Blanca tras negarse a utilizar el nuevo nombre impuesto por la administración Trump para el Golfo de México: “Golfo de América”.
Washington, D.C. — La agencia de noticias Associated Press (AP) regresará este jueves a una corte federal en su batalla legal contra la administración del presidente Donald Trump, tras haber sido vetada de eventos oficiales en la Casa Blanca y en el avión presidencial Air Force One. La agencia busca que se le restituya el acceso total a estos espacios informativos, del que fue excluida por negarse a acatar una orden ejecutiva presidencial que exige llamar “Golfo de América” al Golfo de México.
El juez federal Trevor N. McFadden ya había expresado en una audiencia previa su preocupación por lo que calificó como una posible “discriminación por punto de vista”, al referirse a la medida del gobierno contra la AP. Aunque en ese momento no concedió una orden judicial para revertir el veto, instó a la Casa Blanca a reconsiderar su postura antes de la audiencia de este jueves, algo que no ha ocurrido.
La AP sostiene que está siendo castigada por ejercer su libertad de expresión y mantener su estilo editorial, el cual continúa utilizando el nombre tradicional de “Golfo de México” en sus contenidos globales, aunque reconozca públicamente que el presidente ha ordenado un nuevo nombre.
“No se trata simplemente del nombre de una masa de agua”, escribió Julie Pace, editora ejecutiva de la AP, en una columna para The Wall Street Journal. “Se trata de si el gobierno puede controlar lo que decimos”.
El presidente Trump ha calificado a la AP como un grupo de “lunáticos radicales de izquierda” y declaró que no se les permitirá el acceso “hasta que acepten que se llama Golfo de América”.
Aunque la AP ha podido seguir cubriendo las conferencias de prensa de la secretaria Karoline Leavitt, el veto ha afectado su capacidad de obtener imágenes fijas y video de los eventos presidenciales, lo que ha limitado su labor periodística.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca ha convocado a sus miembros a solidarizarse con la AP este jueves, ya sea asistiendo a la audiencia o portando un distintivo que subraye la importancia de la Primera Enmienda.
Este caso es uno más de una serie de medidas adoptadas por la segunda administración Trump contra los medios de comunicación, incluyendo investigaciones de la FCC contra cadenas como ABC, CBS y NBC, la eliminación de Voice of America, y amenazas de recortar fondos a medios públicos como PBS y NPR.
La AP también ha señalado que, aunque ha acatado una orden presidencial que restituye el nombre de “Mount McKinley” a la montaña conocida como Denali, considera que el caso del Golfo de México representa una amenaza directa a la libertad de prensa.
“Si no damos un paso al frente para defender el derecho de los estadounidenses a expresarse libremente, ¿quién lo hará?”, concluyó Pace.