Washington D.C. – Una publicación del miércoles 26 de marza, de The Atlantic sacudió a la administración estadounidense al exponer una conversación en la plataforma de mensajería Signal donde altos funcionarios de seguridad discutieron detalles críticos sobre ataques militares en Yemen. En el intercambio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, compartió información específica sobre los horarios de despegue de aeronaves y el momento exacto de los bombardeos, antes de que las misiones estuvieran en marcha. La revelación ha generado inquietud sobre la seguridad de la información y el uso de canales no clasificados para comunicaciones estratégicas.
El informe surge en medio de intentos por parte de líderes de inteligencia y defensa de la administración Trump para justificar cómo datos que, según expertos, deberían haber sido clasificados, terminaron en un chat que incluía al editor en jefe de The Atlantic, Jeffrey Goldberg. La Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, negó que se haya difundido material confidencial, mientras que Hegseth ha esquivado preguntas directas sobre la naturaleza de la información revelada, limitándose a afirmar que no divulgó “planes de guerra”.
Otro aspecto que ha generado controversia es la ausencia de altos mandos militares en la conversación. El almirante Christopher Grady, quien actualmente ocupa el cargo de presidente interino del Estado Mayor Conjunto tras la destitución del general CQ Brown Jr., no fue incluido en el chat. De acuerdo con un memorando de la Casa Blanca, la decisión sobre su exclusión recayó en el asesor de seguridad nacional, Mike Waltz, quien determinó la lista de participantes con base en factores políticos y de confidencialidad.
El contenido filtrado revela un nivel de detalle inusual para un canal no seguro. En la conversación, Hegseth especificó los horarios de lanzamiento de aviones de combate y drones, así como la ubicación de un objetivo terrorista. También destacó que la seguridad operativa de la misión estaba garantizada y envió un mensaje de aliento a las fuerzas militares antes del ataque. La precisión de la información publicada ha generado cuestionamientos sobre la posible exposición de estrategias militares sensibles.
Por otra parte, la seguridad de Signal ha sido puesta en duda, especialmente después de que el Departamento de Defensa alertara sobre intentos de piratería por parte de Rusia. Aunque la aplicación ofrece cifrado de extremo a extremo, expertos advierten que si un atacante logra acceso al dispositivo de un usuario, podría interceptar mensajes en tiempo real. Este incidente aumenta la presión sobre la administración Trump, que ya enfrenta críticas y litigios relacionados con el manejo de información y la relación con la prensa.