Washington, D.C. – El presidente Donald Trump firmó el jueves una orden ejecutiva para desmantelar el Departamento de Educación en un intento por cumplir una de sus principales promesas de campaña. No obstante, la Casa Blanca reconoció que la agencia no podrá ser eliminada por completo, ya que su cierre definitivo requiere la aprobación del Congreso.
Durante la ceremonia en el Salón Este de la Casa Blanca, acompañado por estudiantes, gobernadores republicanos y comisionados estatales de educación, Trump aseguró: “Vamos a eliminarlo, y todos saben que es lo correcto”.
La orden instruye a la secretaria de Educación, Linda McMahon, a tomar “todas las medidas necesarias para facilitar el cierre del Departamento de Educación y devolver la autoridad educativa a los estados”, según un resumen proporcionado por la Casa Blanca.
Sin embargo, la disolución del departamento enfrenta obstáculos significativos. Solo el Congreso tiene la potestad de eliminar una agencia federal; además, la educación ha estado históricamente bajo el control de cada estado y sus distritos escolares locales, no del gobierno federal.
Trump expresó su confianza en que los demócratas respalden la iniciativa: “Los demócratas saben que es lo correcto, y espero que voten a favor porque, en última instancia, esto podría llegar a afectarles”.
La propuesta de eliminar el Departamento de Educación ha sido un punto clave para algunos sectores conservadores que buscan mayor autonomía estatal en la educación. Sin embargo, su futuro legislativo sigue siendo incierto en un congreso dividido.
Si el Departamento de Educación se desmantela, varios sectores podrían verse perjudicados:
1. Estudiantes de bajos recursos: El Departamento de Educación administra programas de ayuda financiera, como las becas Pell y préstamos estudiantiles federales. Su eliminación podría afectar el acceso a la educación superior para estudiantes de bajos ingresos.
2. Educación especial y estudiantes con discapacidades: La agencia supervisa el cumplimiento de la Ley de Educación para Individuos con Discapacidades (IDEA), que garantiza el acceso equitativo a la educación para estudiantes con necesidades especiales. Sin una entidad federal que haga cumplir estas normas, la calidad y accesibilidad de estos servicios podrían variar significativamente entre estados.
3. Escuelas en comunidades desfavorecidas: A través de programas como el Título I, el Departamento de Educación distribuye fondos a escuelas en áreas de bajos ingresos. Sin estos recursos, muchas instituciones tendrían dificultades para ofrecer una educación de calidad.
4. Regulación y supervisión de estándares educativos: Aunque los estados manejan sus propios planes de estudio, el Departamento de Educación desempeña un papel clave en la recopilación de datos, la evaluación del rendimiento escolar y la implementación de estándares mínimos a nivel nacional. Sin esta supervisión, podrían aumentar las disparidades en la calidad educativa entre estados.
5. Estudiantes universitarios y la deuda estudiantil: La agencia administra programas de condonación de préstamos y supervisa prácticas de prestamistas. Sin regulación federal, los estudiantes podrían quedar más expuestos a tasas de interés abusivas y menos opciones de alivio financiero.
6. Investigación y desarrollo educativo: El departamento financia estudios e iniciativas para mejorar la educación en todo el país. Sin esta inversión, el avance en metodologías y tecnologías educativas podría estancarse.
En general, la eliminación del Departamento de Educación podría aumentar la desigualdad educativa entre estados, afectar a poblaciones vulnerables y reducir la supervisión de estándares de calidad en la enseñanza. Esto afectaría directamente a comunidades como la hispana y a los afroamericanos, particularmente en estados gobernados por republicanos.