Los Ángeles, CA – El cantante de narcocorridos Gerardo Ortiz se declaró culpable de un cargo de conspiración por violar la Ley Kingpin, según confirmó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Ortiz, de 35 años, admitió que participó en al menos seis conciertos en México organizados por Jesús Pérez Alvear, un promotor sancionado por el Departamento del Tesoro en 2018 por presuntamente lavar dinero para el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La declaración de culpabilidad se mantuvo en secreto mientras Ortiz colaboraba con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en la investigación contra el productor musical Ángel del Villar.
La declaración de Ortiz fue revelada durante el juicio que se ecuentra en curso actualmente contra Del Villar en una corte federal de Los Ángeles. Del Villar, propietario de la disquera Del Records y antiguo representante de Ortiz, enfrenta cargos similares por presuntamente violar la Ley Kingpin al trabajar con Pérez Alvear y la empresa Gallística Diamante. Según el Departamento de Justicia, Pérez Alvear fue asesinado en diciembre pasado en un restaurante de la Ciudad de México.
De acuerdo con un artículo de Univision, Ortiz es considerado un testigo clave en el caso contra Del Villar y se espera que testifique en los próximos días. El fiscal federal Alex Schwab confirmó que Ortiz ya aceptó su culpabilidad y está colaborando con las autoridades para fortalecer el caso. Durante el juicio, el abogado defensor de Del Villar, Drew Findling, cuestionó a la vocera de Ortiz, Sharon Catalán, sobre si Ortiz le había comunicado su declaración de culpabilidad. Catalán respondió que no estaba al tanto de esa información.
Gerardo Ortiz, conocido por interpretar corridos que exaltan a narcotraficantes, ha trabajado anteriormente con Del Villar desde que firmó contrato con Del Records en 2009. Ha dedicado canciones a figuras del Cártel de Sinaloa como Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y a otros capos, como Ignacio ‘Nacho’ Coronel y Dámaso López Serrano ‘El Mini Lic’. Su carrera alcanzó gran popularidad en la música regional mexicana, consolidándose como uno de los cantantes más reconocidos del género.
En 2018, Ortiz fue advertido por el FBI y el Servicio de Rentas Internas (IRS) de que violaría la Ley Kingpin si realizaba un concierto en la Feria de San Marcos en Aguascalientes, México, ya que el evento estaba organizado por Pérez Alvear. A pesar de la advertencia, Ortiz realizó el concierto y otros cinco eventos en diferentes estados de México. Tras su regreso a Estados Unidos, Ortiz fue interrogado por las autoridades y finalmente aceptó su responsabilidad, acordando cooperar con el FBI en la investigación.