Washington D.C. – Ante el creciente descontento ciudadano por los recortes impulsados por la administración Trump, el liderazgo republicano en la Cámara de Representantes ha sugerido a sus legisladores evitar reuniones presenciales con los votantes. Richard Hudson, presidente del Comité Nacional Republicano del Congreso (NRCC), transmitió esta recomendación durante una reunión a puerta cerrada con miembros de su partido, según fuentes internas.
Las protestas han cobrado fuerza en las últimas semanas, particularmente tras las reducciones presupuestarias aplicadas por el Departamento de Eficiencia Gubernamental, (DOGE), encabezado por el multimillonario Elon Musk. Por su parte, Trump desestimó el malestar ciudadano, calificándolo de una estrategia orquestada por «manifestantes organizados». Otros líderes republicanos han respaldado esta versión, argumentando que las protestas son una táctica de la oposición demócrata y no un reflejo genuino del sentimiento popular.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, respaldó la sugerencia de Hudson, señalando que los congresistas pueden optar por reuniones virtuales para interactuar con sus electores sin interrupciones. Según Johnson, algunas de estas manifestaciones responden a una estrategia coordinada y no a la preocupación espontánea de los ciudadanos.
Por su parte, los demócratas criticaron duramente la postura republicana. La congresista Teresa Leger Fernández acusó a los republicanos de «temer a sus propios votantes», mientras que CJ Warnke, portavoz del comité de acción política demócrata House Majority PAC, calificó de «cobardes» a los legisladores que evitan dar la cara. Según Warnke, quienes impulsaron medidas que afectan la economía y el acceso a la salud deberían estar dispuestos a escuchar las preocupaciones de la ciudadanía.
A pesar de la recomendación del NRCC, algunos legisladores republicanos han decidido continuar con sus reuniones presenciales. El congresista Jay Obernolte, de California, afirmó que seguirá organizando encuentros abiertos, incluso después de haber enfrentado protestas en eventos recientes. Su postura refleja la división dentro del partido sobre cómo abordar el creciente malestar social.