Washington D.C. – El presidente Donald Trump anunció el martes 25 de febrero, un nuevo mecanismo para obtener la residencia estadounidense mediante la compra de una «tarjeta dorada» por 5 millones de dólares. Según explicó en la Oficina Oval, esta tarjeta ofrecerá privilegios similares a la tarjeta verde, pero con un nivel de sofisticación superior. La iniciativa busca atraer a inversionistas con alto poder adquisitivo que contribuyan significativamente a la economía del país.
Trump destacó que este nuevo esquema atraerá a personas «ricas y exitosas» que gastarán dinero, generarán empleo y pagarán altos impuestos. Afirmó que la idea nunca se había implementado antes y que podría convertirse en un gran éxito económico. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, explicó que la administración planea reemplazar el actual Programa de Inversionistas Inmigrantes EB-5, argumentando que dicho programa estaba lleno de fraudes y ofrecía la residencia permanente a un precio demasiado bajo.
El programa EB-5 permitía a los inversores extranjeros solicitar la residencia permanente si realizaban inversiones en empresas estadounidenses y creaban al menos 10 empleos a tiempo completo. Con la nueva tarjeta dorada, los solicitantes podrán invertir directamente en el país y el gobierno usará esos fondos para reducir el déficit. Trump aseguró que la iniciativa podría vender «quizás un millón de estas tarjetas» y atraer a empresarios que generen empleo y crecimiento.
El plan ha generado controversia, ya que la familia Kushner estuvo involucrada en un caso similar años atrás. En 2016, la hermana de Jared Kushner, entonces asesor de Trump, viajó a China para promover inversiones inmobiliarias a cambio de la tarjeta verde EB-5, lo que generó críticas y acusaciones de corrupción. La medida ahora propuesta revive el debate sobre el acceso privilegiado a la ciudadanía por parte de quienes pueden pagar por ella.
El anuncio se produce en un momento en que la administración Trump ha endurecido las políticas migratorias, restringiendo el acceso a la ciudadanía por otras vías. La semana pasada, un tribunal bloqueó su intento de eliminar el derecho de ciudadanía por nacimiento, una medida que el presidente ha defendido con firmeza. La introducción de la tarjeta dorada refleja un cambio de estrategia: mientras se cierran puertas para algunos inmigrantes, se abren oportunidades para quienes puedan pagarlas.