Seattle – El estado de Washington se alista para el próximo ajuste del horario que tendrá lugar el domingo 9 de marzo a las 2:00 am, cuando los relojes deberán adelantarse una hora, marcando el inicio del horario de verano (Daylight Saving Time, DST). Esta práctica, vigente en la mayoría del país, tiene como objetivo aprovechar mejor la luz del día y reducir el consumo energético.
La implementación del horario de verano se remonta a la Primera Guerra Mundial, cuando se adoptó como medida de ahorro energético. No obstante, en la actualidad, su impacto sigue siendo motivo de debate. Mientras algunos sectores destacan sus beneficios en términos de eficiencia y aprovechamiento de la luz natural, otros señalan efectos adversos en la salud, el sueño y la productividad. Investigaciones han vinculado el cambio horario con un aumento en problemas cardiovasculares y trastornos del sueño, lo que ha reavivado la discusión sobre su continuidad.
Washington, al igual que la mayoría de los estados, sigue el esquema del cambio de horario, con algunas excepciones. Arizona y Hawái han optado por no seguir este ajuste, argumentando que sus condiciones climáticas y necesidades energéticas no justifican semejante alteración. Asimismo, territorios como Puerto Rico, las Islas Vírgenes y Guam mantienen un horario estándar durante todo el año.
El debate sobre la eliminación del horario de verano ha cobrado fuerza en los últimos años
Desde 2015, más de 30 estados han presentado propuestas legislativas para abolir el cambio bianual, alegando riesgos para la salud y efectos negativos en la economía. Sin embargo, hasta la fecha, ninguna medida federal ha logrado modificar esta práctica de manera definitiva.
Ante la inminente transición al horario de verano, las autoridades recomiendan a los residentes de Washington ajustar sus relojes con anticipación y tomar las precauciones necesarias para minimizar el impacto en su rutina diaria. Dormir adecuadamente los días previos y adaptar gradualmente los horarios de sueño puede ayudar a mitigar los efectos del cambio.
El horario de verano de 2025 concluirá el domingo 2 de noviembre, cuando los relojes se atrasen una hora, dando inicio nuevamente al horario estándar. Mientras no se aprueben reformas legislativas, esta práctica continuará vigente en el futuro inmediato.