
En una victoria para el fiscal general de Washington, Nick Brown, un juez federal en Seattle bloqueó el jueves 5 de febrero la orden del presidente Trump que buscaba restringir la ciudadanía por nacimiento a los hijos de inmigrantes sin estatus legal. Este fallo, que suspende la medida de forma indefinida, es el segundo revés legal para la acción ejecutiva en pocos días.
El juez John Coughenour, quien previamente había suspendido la medida por 14 días, no dejó lugar a dudas sobre su postura.
«El estado de derecho no es un obstáculo para la política, es su pilar fundamental», sentenció.
La orden ejecutiva de Trump, firmada desde su primer día en el cargo, buscaba cambiar una norma que ha regido el país por más de 150 años.
Este nuevo freno a la iniciativa presidencial responde a una demanda presentada por el fiscal general de Washington, Nick Brown, junto con sus homólogos de Oregon, Arizona e Illinois. Al mismo tiempo, un juez en Maryland emitió otro fallo en contra de la medida tras recibir una querella de organizaciones que trabajan con inmigrantes y mujeres embarazadas. Y la batalla continúa: este viernes 6 de febrero, un tribunal escuchará un nuevo caso presentado por 18 estados que también buscan impedir la implementación del decreto.

El procurador general del estado de Washington durante una conferencia de prensa a su salida del tribunal en Seattle – Febrero 06 del 2025
De entrar en vigor, la orden ejecutiva afectaría directamente a unos 153,000 niños nacidos en 2022 de padres sin residencia legal, incluidos 4,000 en el estado de Washington. Más allá del impacto en las familias, los estados perderían millones en fondos federales destinados a educación y salud para estos menores, según argumentan los demandantes.

La Enmienda 14 de la Constitución de los Estados Unidos, adoptada en 1868, establece varios principios fundamentales, entre ellos está la ciudadanía por nacimiento: “Toda persona nacida o naturalizada en Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción es ciudadana de los Estados Unidos y del estado en que resida.”
El derecho a la ciudadanía por nacimiento está consagrado en la 14ª Enmienda de la Constitución desde 1868 y ha sido ratificado en repetidas ocasiones por la justicia estadounidense. Con este nuevo capítulo en la batalla legal, todo apunta a que la decisión final podría recaer en la Corte Suprema, donde tres de sus magistrados fueron designados por el propio Trump. El tribunal superior mantiene una mayoría significativa de magistrados conservadores.