Olympia – Washington ha quedado excluido de $156 millones en fondos federales destinados a proyectos solares para comunidades de bajos ingresos tras la decisión de la administración Trump de cancelar subsidios para energía limpia. La medida, anunciada el primer día de mandato de Trump, detuvo la distribución de fondos bajo la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleos y la Ley de Reducción de la Inflación, afectando al programa Solar for All.
El Departamento de Comercio de Washington había sido seleccionado para recibir estos fondos como parte de un programa nacional de $7.000 millones administrado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Se esperaba que el dinero financiara la instalación gratuita de paneles solares, proyectos solares comunitarios para inquilinos y préstamos sin intereses para mejorar la eficiencia energética en viviendas asequibles. Sin embargo, el acceso al portal de gestión de subvenciones de EPA sigue bloqueado, según informaron funcionarios estatales.
Ante la suspensión de los fondos, un grupo de senadores demócratas envió una carta a EPA solicitando que se levante la pausa en la financiación. La senadora Patty Murray también expresó su preocupación por la retención de los recursos, calificando la decisión de la administración Trump como “inaceptable”. Mientras tanto, el Departamento de Comercio de Washington evalúa qué fondos aún están disponibles y cómo avanzar en sus planes energéticos.
Antes de la suspensión, el estado había logrado retirar $110.000 de la cuenta de Solar for All, siendo este el único monto accesible de los $156 millones otorgados. Originalmente, Washington había solicitado $250 millones para financiar proyectos que beneficiarían a 10.000 hogares. El exgobernador Jay Inslee había destacado la importancia de estos fondos federales como un “cambio de paradigma” para la expansión de la energía solar en el estado.
La medida también ha sido criticada por líderes ambientales, como el director ejecutivo del Sierra Club, Ben Jealous, quien advirtió que la suspensión de estos fondos pone en peligro oportunidades clave para la transición hacia energías renovables en todo el país. Mientras la disputa por la financiación sigue en curso, la oficina de presupuesto de la Casa Blanca enfrenta desafíos legales en su intento de congelar otros gastos federales relacionados con el clima y la infraestructura.