Washington D.C. – En el marco de Mes Nacional de acción contra el Radón, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) destacan la importancia de prevenir el cáncer de pulmón asociado a la exposición a este gas.
Según la organización, limitar la exposición al radón en el aire interior es una medida fundamental que puede comenzar con el análisis de los niveles en los hogares. En caso de detectar niveles elevados, se recomienda la instalación de sistemas de reducción para garantizar la seguridad de los ocupantes.
El radón es un gas radioactivo, invisible e inodoro que se libera de forma natural a partir de rocas, suelo y agua. Este gas puede ingresar a los hogares y edificios a través de grietas, agujeros en los cimientos o por el agua de pozos. Con el tiempo, la inhalación de radón en altas concentraciones puede aumentar significativamente el riesgo de cáncer de pulmón. Este riesgo es especialmente elevado en personas fumadoras, quienes tienen 10 veces más probabilidades de desarrollar esta enfermedad en comparación con no fumadores expuestos al radón.


Vale la pena destacar que la Asociación Estadounidense del Pulmón indica que el Radón es la segunda causa principal de cáncer de pulmón en los Estados Unidos.
Las cifras compartidas por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos son alarmantes: cada año, el radón causa aproximadamente 21,000 muertes por cáncer de pulmón en el país. Esto posiciona al radón como la segunda causa principal de esta enfermedad, solo superada por el tabaquismo. Sin embargo, estos impactos pueden minimizarse mediante acciones preventivas, como el análisis regular de los niveles de radón en los hogares.
Analizar el radón es una tarea accesible para los ciudadanos. Existen kits de prueba disponibles en ferreterías que permiten realizar la medición de forma independiente. Alternativamente, se puede contratar a un profesional cualificado. Realizar esta prueba es especialmente relevante en situaciones como antes de comprar o vender una propiedad, tras renovaciones significativas o al transformar áreas del hogar, como convertir un sótano en un espacio habitable.
Para hogares con niveles de radón iguales o superiores a 4 picocurios por litro (pCi/L), la EPA recomienda la instalación de sistemas de mitigación de radón por parte de profesionales certificados. Estas soluciones ayudan a reducir los niveles del gas, brindando mayor tranquilidad y protección a las familias. Durante este mes, se invita a la población a informarse y actuar para prevenir los riesgos asociados a este gas.