Spokane, WA – Un entrenamiento en la academia de policía de Spokane tomó un giro inesperado en octubre cuando un recluta del departamento de policía de Yakima desenfundó su pistola Sig Sauer P320 y, sin haber presionado el gatillo, el arma disparó una bala que casi impacta a otro recluta. El incidente encendió las alarmas dentro de la comisión de capacitación en justicia penal del estado de Washington (WSCJTC), que ahora investiga el arma utilizada por oficiales en todo el país.
El instructor de tiro presente en el campo de entrenamiento respaldó la versión del recluta, asegurando que su dedo nunca estuvo en el gatillo ni en el protector del mismo. La situación se suma a múltiples informes de agentes en otras regiones que han experimentado descargas no intencionadas con este modelo de pistola. Ante estos antecedentes, la directora ejecutiva de la comisión, Mónica Alexander, ordenó una suspensión temporal del uso de la P320 en todas las instalaciones de entrenamiento policial del estado.
De acuerdo con un artículo publicado recientemente por King 5, Sig Sauer ha negado las acusaciones y asegura que la P320 no puede dispararse sin intervención del usuario. “El diseño del arma no permite que se dispare por sí sola”, afirmó Louis Graziano, representante de la empresa y ex oficial de la Policía de Nueva York. Sin embargo, la creciente cantidad de reportes de fallos, incluidos videos captados por cámaras corporales, ha llevado a varios departamentos de policía a cuestionar la seguridad del arma.
Casos similares en otros estados han derivado en demandas contra Sig Sauer, con algunas resoluciones confidenciales. Oficiales que han resultado heridos, como la ex ayudante del sheriff del condado de Loudon, Marcie Vadnais, han denunciado que la pistola presenta fallas de diseño y fabricación. Vadnais sufrió una lesión grave en el fémur tras un disparo inesperado mientras retiraba su arma de la funda.
En otro caso, y según reportes de CBS, un hombre cuya pistola Sig Sauer enfundada se disparó mientras bajaba las escaleras, causándole una grave lesión en la pierna, recibió una indemnización de $11 millones por parte de un jurado de Filadelfia el miércoles. Esta fue la segunda gran sentencia en 2024 contra el fabricante de armas debido a su modelo P320.
Tras un juicio de tres semanas, el jurado determinó que Sig Sauer, con sede en New Hampshire, fue negligente al vender un arma y una funda defectuosas. Los abogados del demandante argumentaron que la pistola P320 es propensa a dispararse accidentalmente, un defecto que ha causado numerosas lesiones en EE.UU.
La decisión de la comisión de capacitación en Washington sobre una posible prohibición definitiva de la P320 aún está pendiente, pero podría influir en el futuro uso del arma dentro de los cuerpos policiales del estado. De ser prohibida en las instalaciones de entrenamiento, las agencias que continúen utilizándola podrían enfrentar cuestionamientos sobre su responsabilidad en la seguridad de sus oficiales.