Seattle – La reciente adquisición de 120 vehículos Tesla Model Y por parte de King County Metro para su programa de transporte compartido ‘VanPool’ ha generado un intenso debate en la comunidad. Mientras algunos ven la medida como un paso clave hacia un sistema de movilidad sostenible, otros cuestionan la elección del fabricante y el uso de fondos públicos para esta inversión. La controversia, que tomó relevancia en redes sociales esta semana, ha reflejado posturas divididas entre los ciudadanos.
Las críticas no se han limitado a los foros en línea. En Seattle, el descontento hacia Tesla y su CEO, Elon Musk, ha tomado distintas formas, desde expresiones de rechazo en redes hasta actos de vandalismo en establecimientos de la marca. De acuerdo con un artículo de Fox13, Robert Lipman, ex empleado y actual propietario de un Tesla, reconoce el creciente rechazo: «El sentimiento anti-Tesla es bastante evidente, y muchos conductores lo estamos sintiendo».
TIL King County Metro purchased 120 Teslas – Any way to cancel this terrible decision
byu/FJMO inSeattle
Ante la polémica, Sean Hawks, portavoz de King County Metro, explicó que la compra de los Teslas no fue por lujo ni imagen, sino por necesidad operativa. La licitación pública exigía un vehículo eléctrico con capacidad para siete pasajeros, y Tesla fue la única empresa que presentó una oferta. Hawks destacó que el precio de estos vehículos es comparable al de las minivanes de gasolina, y que su integración a la flota de VanPool es parte del objetivo de electrificación total para 2030.
El programa VanPool, que transporta diariamente a cerca de 900 grupos de pasajeros, cubre todos los costos operativos, desde el mantenimiento hasta el seguro de los vehículos. Hawks subrayó que la transición a modelos eléctricos permitirá a los usuarios cargar sus autos en casa, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles. No obstante, aseguró que King County Metro seguirá evaluando nuevas opciones en el mercado conforme surjan alternativas viables.
El futuro de Tesla en Washington sigue siendo incierto. Un proyecto de ley que será debatido en Olympia la próxima semana podría prohibir la venta de sus vehículos en el estado. Con un clima de opinión cada vez más polarizado, la discusión sobre la movilidad eléctrica y el papel de Tesla en la región promete continuar.