Houston, TX – Una mujer de Texas, Josseli Barnica, de 28 años, falleció en 2021 tras experimentar un aborto espontáneo y enfrentar un retraso de más de 40 horas en la atención médica necesaria, según reporta ProPublica, una sala de prensa independiente y sin fines de lucro.
De acuerdo con la publicación emitida el 30 de octubre, Barnica fue informada por el equipo médico que intervenir en su caso sería un «crimen», ya que su feto, a pesar de estar en proceso de aborto espontáneo, aún presentaba actividad cardíaca.
La ley de aborto de Texas, que en aquel momento prohibía la intervención mientras hubiera actividad cardíaca fetal, complicó la situación de Barnica, quien estaba embarazada de 17 semanas. Según el informe de ProPublica, el esposo de Barnica detalló que el personal médico les indicó que debían esperar hasta que cesaran los latidos del corazón del feto para proceder con el tratamiento. Esto ocurrió finalmente 40 horas después de su ingreso al hospital, cuando, al no detectar actividad cardíaca fetal, los médicos pudieron administrarle medicación para acelerar el parto.
Texas ha implementado diversas restricciones sobre el aborto tras la revocación del fallo Roe v. Wade por la Corte Suprema de Estados Unidos en 2022. No obstante, Texas fue el primer estado en aprobar una ley en la que se permitía a los ciudadanos demandar a médicos que proporcionaran servicios de aborto después de las seis semanas de embarazo, antes incluso de que muchas mujeres supieran de su embarazo. Además, la ley permitía que cualquier persona que “ayudara o instigara” un aborto, incluso trasladando a una mujer para acceder a los servicios, también fuera demandada.
Según el informe de ProPublica, Barnica fue dada de alta del hospital aproximadamente ocho horas después del procedimiento, aunque continuó presentando síntomas de sangrado. Dos días después, con un incremento en la intensidad de su hemorragia, Barnica regresó al hospital, donde falleció tres días después del inicio de su aborto espontáneo, debido a una infección.
ProPublica indica que consultó a más de una docena de expertos médicos sobre el caso, quienes afirmaron que la muerte de Barnica podría haberse evitado si hubiera recibido atención médica de manera oportuna. La periodista Kavitha Surana, autora del artículo para ProPublica, informó a ABC News Live que los expertos coincidieron en que retener a una paciente con el cuello uterino completamente abierto durante 40 horas no cumple con los estándares de atención médica necesarios para evitar riesgos críticos.