Nueva Orleans, LA – Lo que comenzó como un ambicioso plan de reconstrucción tras el huracán Katrina ha terminado en una batalla legal millonaria. En 2006, el actor Brad Pitt impulsó Make It Right, un proyecto destinado a edificar viviendas ecológicas en el barrio Lower Ninth Ward de Nueva Orleans, con el propósito de brindar un nuevo hogar a familias afectadas por la tragedia. Sin embargo, casi dos décadas después, un grupo de propietarios ha presentado una demanda colectiva contra el actor y su fundación, alegando que las casas presentan defectos graves que han puesto en riesgo su salud. Entre los problemas señalados se encuentran altos niveles de CO₂ y moho tóxico, lo que ha provocado enfermedades entre los residentes.
Desde 2018, los afectados han exigido que Make It Right se haga responsable de los costos de reparación, argumentando que las promesas de calidad y seguridad nunca se cumplieron. En aquel año, los primeros demandantes denunciaron que las viviendas mostraban filtraciones, fallos estructurales y materiales de mala calidad. Ahora, en el marco del juicio, los abogados de Pitt han tratado de evitar su comparecencia en la corte, alegando que su ocupada agenda de filmaciones le impide testificar y que su testimonio no sería relevante para la resolución del caso.
En un intento previo por cerrar el litigio, la organización Global Green acordó en 2022 pagar 20,5 millones de dólares en nombre de Make It Right. Sin embargo, el pacto se desmoronó cuando se descubrió que la entidad no contaba con los fondos necesarios y, al parecer, esperaba que Pitt aportara financieramente. El actor ha declarado que nunca autorizó dicho acuerdo y que su equipo solo lo consideró tras recibir garantías de que la donación estaba asegurada, lo que finalmente no ocurrió.
Este no es el primer episodio judicial al que se enfrenta la fundación de Pitt. En 2018, un grupo de residentes denunció que las viviendas, lejos de ser seguras y sustentables, presentaban graves deficiencias estructurales que comprometían su habitabilidad. En ese momento, representantes del actor aseguraron que ya estaba al tanto de la situación y que había destinado recursos adicionales para solucionar los desperfectos, aunque los demandantes sostienen que las soluciones nunca llegaron.
Make It Right fue concebido como un modelo innovador de reconstrucción con criterios ecológicos, contando con el respaldo de reconocidos arquitectos como Frank Gehry. Se estima que el proyecto tuvo una inversión cercana a los 24 millones de dólares, con la construcción de 86 viviendas. Sin embargo, lo que comenzó como una iniciativa de esperanza se ha transformado en una prolongada disputa legal, cuyo desenlace aún es incierto.