
Desde el Día de la Inauguración presidencial, más de 1.5 millones de inmigrantes han perdido o están en proceso de perder su estatus migratorio temporal. Se incluyen autorizaciones de trabajo y protecciones contra la deportación, tras una serie de decisiones impulsadas por la administración del presidente Donald Trump. Especialistas coinciden en que se trata de la reducción más acelerada de estatus legal para inmigrantes registrada en la historia reciente de Estados Unidos. Según el Washington Standard.
Revocación masiva de estatus migratorio temporal
Expertos en política migratoria explicaron que esta contracción se debe principalmente a la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de un millón de personas, así como al fin del programa de Parole Humanitario para cerca de medio millón de inmigrantes adicionales.
Julia Gelatt, subdirectora del programa de política migratoria del Migration Policy Institute, señaló que nunca antes el país había presenciado una pérdida tan amplia y simultánea de protecciones migratorias. La eliminación de permisos laborales, añadió, tiene consecuencias directas no solo para las familias afectadas, sino también para empleadores y comunidades enteras.
Impacto económico y laboral en comunidades locales
La cancelación de estas protecciones migratorias implica que más de un millón de trabajadores podrían quedar fuera del mercado laboral en un solo año. Analistas advierten que sectores como la construcción y la atención médica sentirán con mayor fuerza estos efectos, especialmente en estados con alta concentración de beneficiarios de TPS, como Florida y Texas.
De acuerdo con David Bier, director de estudios migratorios del Cato Institute, esta situación no tiene precedentes y provocará impactos económicos significativos a nivel regional y nacional.
Qué es el Estatus de Protección Temporal (TPS)
El TPS se otorga a personas provenientes de países considerados inseguros debido a conflictos armados, violencia generalizada o desastres naturales. Aunque el programa fue creado en 1990 como una medida temporal, permite autorizaciones que van de seis a 18 meses, renovables, siempre bajo estrictos controles de antecedentes.

Sin embargo, el TPS no ofrece una vía directa a la ciudadanía, y su continuidad depende de decisiones administrativas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Hay personas que han vivido por décadas en Estados Unidos sin tener posibilidad de tener un estatus permanente.
Cambios entre administraciones presidenciales
Durante la administración del presidente Joe Biden, el número de beneficiarios de TPS y de programas humanitarios aumentó considerablemente. Esta expansión fue duramente criticada por legisladores republicanos. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció durante su audiencia de confirmación que revisaría las designaciones de países elegibles para TPS.
Desde entonces, el DHS ha cancelado el TPS para inmigrantes de 11 países, con la mayoría de las protecciones expirando antes de febrero. Entre los países afectados se encuentran Afganistán, Haití, Honduras, Nicaragua, Siria, Venezuela y Etiopía, entre otros. En el caso de Venezuela la orden explicó que «la expansión del TPS para los ciudadanos venezolanos socava directamente los esfuerzos de la Administración Trump para asegurar nuestra frontera sur y gestionar la migración de manera efectiva», dijo el DHS.
Haití y Venezuela concentran la mayoría de los afectados
Casi 935,000 personas originarias de Haití y Venezuela representan la mayor parte de quienes perderán el TPS. En el caso venezolano, las protecciones comenzaron durante el primer mandato de Trump mediante la figura de Salida Forzada Diferida (DED) y posteriormente fueron ampliadas por la administración Biden mediante TPS.
El economista Michael Clemens, de George Mason University, estimó que retirar estas protecciones provocaría una contracción económica superior a 14 mil millones de dólares, aunque aclaró que no todos los beneficiarios participan activamente en la fuerza laboral.
Fin del Parole Humanitario y mayor escrutinio
Además del TPS, el gobierno ha iniciado el cierre del Parole Humanitario para 532,000 inmigrantes procedentes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, dejándolos expuestos a procesos de deportación. No obstante, el programa se mantiene para ucranianos y afganos admitidos tras conflictos armados recientes.
Organizaciones defensoras de derechos migratorios, como CASA, han expresado preocupación por el creciente escrutinio y la suspensión de trámites, particularmente para solicitantes afganos.
Ama Frimpong, director legal de CASA, aseguró que no se trata únicamente del TPS, sino de una ofensiva mucho más amplia. Señaló que estas acciones forman parte de una agenda cruel, inhumana y racista de la administración Trump, orientada —dijo— a desvalorizar las vidas de las comunidades negras y latinas y a borrarlas de este país.
Batallas legales y papel de la Corte Suprema
Decenas de demandas judiciales han sido presentadas por organizaciones comunitarias y beneficiarios de TPS, argumentando que las cancelaciones son ilegales. A diferencia del primer mandato de Trump, cuando tribunales federales bloquearon intentos similares, en esta ocasión la Corte Suprema ha permitido que las terminaciones avancen mientras continúa el litigio.
José Palma, coordinador de la National TPS Alliance, advirtió que miles de familias permanecen en un limbo legal mientras los casos siguen su curso.
Obstáculos para regularizar el estatus migratorio
Abogados de inmigración señalan que incluso quienes intentan ajustar su estatus enfrentan barreras adicionales, como la negación de solicitudes de asilo por no cumplir con plazos, a pesar de excepciones previstas en el Código de Regulaciones Federales. Esto incrementa el riesgo de procesos de remoción y detención migratoria.
Aun así, defensores legales mantienen la esperanza de que, tras una revisión completa, los tribunales reconozcan la improcedencia de las terminaciones recientes y restauren las protecciones.
¿Qué significa perder el Estatus de Protección Temporal para los inmigrantes afectados?
La pérdida del TPS implica quedarse sin permiso de trabajo legal y sin protección contra la deportación, lo que puede derivar en procesos migratorios y separación familiar.
¿Cuántos países han perdido la designación de TPS recientemente?
Hasta ahora, el Departamento de Seguridad Nacional ha terminado el TPS para inmigrantes de 11 países, afectando a más de un millón de personas.
¿Existen opciones legales para quienes pierden el TPS o el Parole Humanitario?
Algunas personas pueden explorar asilo u otros alivios migratorios, aunque los expertos advierten que los procesos son complejos y están sujetos a múltiples restricciones legales.
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