Olympia, WA – La administración Trump recientemente hizo una excepción para que no se impusieran los temidos aranceles a la madera, lo cual fue recibido con aprobación por parte de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (NAHB). No obstante, la organización también advirtió que esta medida no será suficiente para detener el incremento en los costos de construcción, debido a la volatilidad que continúa afectando a los mercados de materiales.
En este contexto, la NAHB aconsejó a desarrolladores, contratistas y compradores que se preparen para enfrentar nuevos incrementos de precios. El sector, según explicó, sigue expuesto a factores externos como las tensiones comerciales, la escasez de insumos y los aumentos en los precios de transporte y mano de obra, lo que presiona los presupuestos de obra y dificulta la planificación a largo plazo.
De acuerdo con una publicación de FOX 13, en el estado de Washington, los constructores locales reportan situaciones similares. Kyle Fry, propietario de Northway Construction, relató cómo los cambios en las tarifas y la incertidumbre en el mercado han obligado a su empresa a ajustar tiempos y condiciones de contratación. “Nos vemos obligados a cerrar acuerdos con mayor rapidez para evitar variaciones repentinas en los costos de materiales, desde acero hasta madera”, explicó Fry, quien también destacó el efecto del combustible y el transporte transfronterizo en la cadena de suministro.
A nivel nacional, NAHB señala que cerca del 7% de los materiales utilizados en la construcción residencial son importados, con productos como la madera blanda y los paneles de yeso entre los más afectados por las tarifas. Esto ha motivado a algunos clientes a tomar decisiones drásticas, como cancelar proyectos o sustituir proveedores extranjeros por alternativas nacionales más costosas, según comentó Ben Gebhardt, director de Blue Sound Construction, con sede en Shoreline.
Para mitigar la dependencia de importaciones, el gobierno impulsó una orden ejecutiva que busca incrementar la producción nacional de madera, particularmente en terrenos públicos como el Bosque Nacional Mount Baker-Snoqualmie. Esta iniciativa pretende fortalecer a la industria forestal estadounidense, aunque los expertos del sector advierten que los resultados podrían demorar en reflejarse, mientras los desafíos actuales siguen presionando al mercado.