
Washington, D.C. – El Presidente Donald Trump ha recurrido nuevamente a una polémica estrategia para endurecer su política migratoria: deportar inmigrantes a El Salvador, incluso cuando no son ciudadanos de ese país. El domingo, un avión militar estadounidense trasladó a 17 hombres —diez salvadoreños y siete venezolanos— al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en lo que la administración describió como una “operación antiterrorista”.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele hizo el anuncio a través de su cuenta de X.
«Anoche, en una operación militar conjunta con nuestros aliados de los Estados Unidos, trasladamos a 17 criminales extremadamente peligrosos vinculados a Tren de Aragua y MS-13.
Todos los individuos son asesinos confirmados y delincuentes de alto perfil, incluidos seis violadores de niños.
Esta operación es otro paso en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado», Dijo Bukele.
La medida, que representa la segunda deportación en dos semanas, se lleva a cabo en medio de múltiples fallos judiciales que cuestionan la legalidad de enviar migrantes a terceros países sin ofrecerles primero una oportunidad significativa de solicitar protección humanitaria en Estados Unidos.
Por su parte, el presidente Trump agradeció el apoyo a Bukele en un mensaje en X:
“Gracias Presidente Bukele, de El Salvador, por llevar a criminales a los que estúpidamente se les permitió, por la administración corrupta de Joe Biden, entrar en nuestro país, y darles un lugar tan maravilloso para vivir”, Afirmó Trump.

El avión militar que transportó a los deportados a El Salvador tuvo un trayecto parcialmente registrado, según datos de Flightradar24 revisados por The Washington Post. La señal del transpondedor, que indica ubicación y altitud, estuvo apagada durante parte del vuelo, lo que impide saber con precisión cuándo aterrizó en El Salvador o cuánto tiempo permaneció allí. La aeronave, identificada como 07-7185 y asignada a la Base Conjunta de Charleston, fue vista por última vez el viernes y reapareció en los radares el domingo por la noche sobre aguas internacionales, cerca de Guantánamo. Un vacío de 11 horas en los datos de vuelo ha generado cuestionamientos, mientras que ni la Fuerza Aérea ni otras autoridades militares han respondido sobre la desconexión del transpondedor.
Las imágenes difundidas por el gobierno salvadoreño muestran a los detenidos encadenados siendo entregados por militares estadounidenses y escoltados por personal armado hacia el CECOT, una prisión de máxima seguridad conocida por sus condiciones inhumanas: celdas superpobladas, sin colchones ni acceso a abogados o familiares. Hasta ahora, no se ha documentado la liberación de ningún detenido desde la apertura de este centro.