Olympia, WA – El Senado estatal de Washington presentó recientemente un plan bipartidista de financiamiento del transporte que contempla el primer aumento del impuestos a la gasolina desde 2016. La propuesta prevé un incremento de 6 centavos por galón a partir del año fiscal 2026, elevando el impuesto estatal a 55.4 centavos por galón, sin incluir la tarifa federal. A partir del año siguiente, el impuesto aumentaría un 2% anual para compensar la inflación.
Con esta medida y otras fuentes de ingresos, los legisladores buscan recaudar 1,500 millones de dólares en los próximos seis años para ayudar a financiar un presupuesto de 16,200 millones de dólares para el periodo 2025-2027. Sin estos ingresos adicionales, el déficit del presupuesto de transporte alcanzaría los 8 mil millones de dólares en los próximos seis años. La propuesta incluye también un impuesto a vehículos de lujo con valor de más de $100,000 dólares, un aumento en las tarifas de matriculación de vehículos eléctricos, incrementos en las tarifas de los autos de renta y una tasa adicional en las infracciones de tráfico.
Además de los nuevos impuestos, el plan contempla una transferencia del 0.3% del impuesto sobre las ventas al presupuesto de transporte, lo que agregaría 800 millones de dólares anuales a partir del bienio 2027-2029. Sin embargo, incluso con estas fuentes de financiamiento, el presupuesto sigue incluyendo 13 días de licencia sin sueldo para ciertos trabajadores del transporte en el año fiscal 2026. Cabe subrayar que estas medidas no incluyen a patrulleros estatales, empleados de los ferries y sus terminales, trabajadores de respuesta de emergencias y otros empleados considerados esenciales.
El plan del Senado será sometido a audiencia pública en el comité de transporte el martes 25 de marzo, y votado el jueves. Se espera que la Cámara de Representantes presente su propia propuesta, lo que dará inicio a negociaciones entre ambas cámaras antes del cierre del periodo legislativo el 27 de abril.
El aumento en los costos de construcción y la disminución de los ingresos por impuestos al combustible han impulsado a los legisladores a buscar nuevas fuentes de financiamiento. Aunque el consumo de gasolina ha disminuido desde 2018 debido a los vehículos eléctricos y de mayor eficiencia energética, un reciente pronóstico muestra que la caída no será tan rápida como se estimaba, lo que incrementaría los ingresos proyectados. Mientras tanto, la idea de un cargo por milla recorrida sigue en debate, aunque no ha sido incluida en la propuesta del Senado.