
CDMX – El Congreso de la Ciudad de México aprobó el martes 18 de marzo, con 61 votos a favor y uno en contra, un dictamen que prohíbe las corridas de toros con violencia en la ciudad capital. El único voto en contra fue del diputado Pedro Haces Lago, de Morena, quien se ha declarado abiertamente taurino. El dictamen fue turnado a la Jefatura de Gobierno para su publicación en la Gaceta Oficial.
El documento aprobado establece que el tiempo máximo de actuación para cada toro o novillo en un espectáculo taurino sin violencia será de 15 minutos, en lugar de los 10 minutos originalmente propuestos por la jefa de Gobierno, Clara Brugada. Además, se especifica que el toro o novillo deberá ser devuelto a la ganadería o a su propietario al finalizar el evento.
Durante la fundamentación del dictamen, la presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales, Daniela Álvarez, calificó la aprobación como un «momento histórico». Destacó el esfuerzo de más de 27 mil personas que impulsaron la iniciativa ciudadana y subrayó que el acuerdo fue posible gracias al diálogo y la empatía entre las distintas fuerzas políticas.
Tania Larios, del PRI, afirmó que el sufrimiento animal no puede justificarse bajo la excusa de la tradición. Royfid Torres, de Movimiento Ciudadano, celebró el consenso alcanzado y pidió que el dictamen se publique rápidamente, mientras Jesús Sesma, del PVEM, calificó el acuerdo como un paso “monumental” hacia un trato más respetuoso para los toros. En contraste, Federico Chávez, del PAN, criticó el dictamen por considerarlo insuficiente para acabar con el maltrato psicológico hacia los animales.
Pedro Haces Lago presentó cuatro reservas al dictamen, pero fueron rechazadas. Haces criticó al PAN y al PRI por lo que llamó «oportunismo político» y señaló que el PVEM impulsó una prohibición sin una estrategia clara para apoyar a los trabajadores taurinos afectados por la nueva regulación. La aprobación marca un cambio significativo en la regulación de los espectáculos taurinos en Ciudad de México.