Olympia, WA – Los cambios propuestos recientemente en el presupuesto federal están generando preocupación entre defensores de la nutrición estudiantil y funcionarios estatales, ya que podrían afectar el acceso a alimentos gratuitos para cientos de miles de estudiantes en el estado de Washington. La Asociación de Nutrición Escolar informó el lunes 10 de marzo, que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha eliminado 660 millones de dólares del programa «Alimentos Locales para las Escuelas», el cual proporcionaba alimentos frescos y de producción local a escuelas y centros de cuidado infantil.
Además de la cancelación de fondos, el Congreso está evaluando modificar los requisitos de la «Disposición de Elegibilidad Comunitaria» (CEP), que permite a las escuelas en áreas de alta pobreza ofrecer comidas gratuitas a todos los estudiantes. La propuesta busca elevar el límite de elegibilidad del 25% al 60%, lo que, según la Asociación de Nutrición Escolar, podría dejar fuera del programa a alrededor de 12 millones de estudiantes en todo el país.
En el estado de Washington, la Oficina del Superintendente de Instrucción Pública le indicó al Seattle Times que cerca de 475,000 estudiantes podrían quedar excluidos de los alimentos gratuitos si se aprueba el cambio. Un funcionario estatal calificó la medida como «devastadora» y aseguró que podría generar confusión entre las familias afectadas. La preocupación llega en un momento crítico, ya que el gobierno estatal estaba considerando extender el beneficio para todos los estudiantes, independientemente de su situación económica.
El senador Marcus Riccelli, demócrata por Spokane, ha sido uno de los principales defensores de la expansión del programa de alimentación escolar gratuita. Riccelli argumentó que garantizar que los estudiantes tengan acceso a alimentos nutritivos es fundamental para su rendimiento académico y bienestar. Sin embargo, algunos legisladores han expresado dudas sobre la viabilidad financiera de esta medida, especialmente frente al déficit presupuestario proyectado para el estado.
A pesar de los obstáculos, la oficina del gobernador Bob Ferguson sigue impulsando su ampliación. Ferguson presentó la propuesta como una prioridad en su discurso inaugural de enero y su equipo continúa trabajando con los legisladores para asegurar los fondos necesarios. Un portavoz del gobernador señaló que la expansión del programa es «más urgente que nunca» ante los posibles recortes federales, subrayando la importancia de garantizar que ningún menor pase hambre en las escuelas.