
Washington D.C. – Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud y Servicios Humanos, generó una gran controversia al afirmar que existe una relación entre la dieta, el ejercicio y la gravedad del sarampión. Sus declaraciones fueron hechas durante una entrevista de 35 minutos en Fox Nation, el mismo día que el presidente Trump pronunció su discurso ante el Congreso. La entrevista pasó desapercibida hasta que fue reportada por The New York Times el lunes 10 de marzo.
Kennedy sugirió que las personas afectadas por el sarampión podrían tener una peor nutrición o un estilo de vida poco saludable, lo que agravaría los síntomas. Sus comentarios surgieron en el contexto de un brote de sarampión en el oeste de Texas, donde se han confirmado unos 200 casos, 23 hospitalizaciones y la muerte de un niño no vacunado en el condado de Gaines. Kennedy señaló que la falta de acceso a alimentos frescos y la desnutrición en la comunidad podrían haber contribuido al desenlace fatal.
En la misma entrevista, Kennedy mencionó que algunos líderes menonitas en el condado de Gaines le dijeron que varios niños de su comunidad habían sufrido efectos adversos por las vacunas. Afirmó que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no han hecho lo suficiente para evaluar los riesgos de las vacunas y pidió que los trabajadores de los CDC examinen directamente a los niños afectados. Sin embargo, los CDC mantienen información detallada y accesible sobre la seguridad y eficacia de las vacunas en su sitio web.
Kennedy también promovió tratamientos no respaldados científicamente para el sarampión. Según él, médicos en el área han observado “recuperaciones milagrosas” en pacientes tratados con aceite de bacalao, esteroides, antibióticos y altas dosis de vitaminas A y D. Insistió en que se debería consultar a los médicos para evaluar la efectividad de estos tratamientos, argumentando que los CDC los han ignorado por mucho tiempo.
Además, Kennedy afirmó que existen estudios que sugieren que la inmunidad natural adquirida por el sarampión podría ayudar a prevenir enfermedades como el cáncer, las enfermedades cardíacas y las alergias, aunque estas afirmaciones no están respaldadas por la comunidad científica. Kennedy también confesó que, cuando era niño, asistía a las llamadas “fiestas del sarampión”, donde los padres permitían que el virus se propagara entre los niños para que desarrollaran inmunidad natural. Sus declaraciones han reavivado el debate sobre la vacunación y la respuesta gubernamental ante enfermedades prevenibles.