
Vancouver, WA – Las autoridades informaron el miércoles 26 de febrero que se encontraron varios morteros sin explotar en el Aeropuerto Pearson Field, en el estado de Washington. El hallazgo fue realizado por un arqueólogo el miércoles antes del mediodía, según reportó el Departamento de Policía de Vancouver. Tras el descubrimiento, se desplegaron unidades especializadas para evaluar la situación y proceder con la eliminación segura de los artefactos.
La Unidad Móvil de Dispositivos Explosivos de la policía acudió al lugar junto con el equipo de Desactivación de Artefactos Explosivos de la Fuerza Aérea de EE. UU. Luego de analizar los morteros, los expertos determinaron que era necesario detonarlos en el sitio. Para ello, cavaron un hoyo en el suelo donde colocaron los artefactos antes de proceder con su destrucción controlada.
El jueves, se encontraron otros dos artefactos adicionales en el mismo aeródromo, los cuales también fueron eliminados sin incidentes. Según la policía, los explosivos parecían ser morteros Stokes, un tipo de munición utilizada por tropas británicas y estadounidenses durante la Primera Guerra Mundial. Estos proyectiles, fabricados en acero o hierro, fueron diseñados para la guerra de trincheras y tienen dimensiones aproximadas de 15 pulgadas de largo por 3 pulgadas de diámetro.
El origen de estos morteros en el estado de Washington sigue siendo un misterio. Las autoridades no han explicado cómo estos artefactos, utilizados en combates en Europa hace más de un siglo, llegaron hasta el aeródromo. No obstante, se destacó que Pearson Field es uno de los aeropuertos en operación más antiguos de Estados Unidos y fue sede del Servicio Aéreo del Ejército entre 1923 y 1941, lo que podría estar relacionado con su presencia en el lugar.
Las autoridades continúan monitoreando el área para descartar la presencia de más explosivos. Hasta el momento, no se han reportado heridos ni daños materiales como resultado del hallazgo y la detonación de las municiones.