Redmond, WA – Microsoft anunció la tarde del viernes 28 de febrero, que cerrará Skype en mayo, poniendo fin a una era en la comunicación digital. La empresa trasladará algunos de sus servicios a Microsoft Teams, su plataforma principal de videoconferencias y trabajo colaborativo. De acuerdo con el comunicado de la empresa, Los usuarios de Skype podrán utilizar sus cuentas existentes para iniciar sesión en Teams, asegurando una transición sin interrupciones.
Desde hace años, Microsoft ha priorizado Teams sobre Skype, y la decisión de retirar la marca refleja su estrategia de consolidar su oferta de comunicaciones en un solo servicio. Skype, fundado en 2003 en Estonia, revolucionó las llamadas a través de Internet utilizando la tecnología VOIP, permitiendo a millones de personas realizar llamadas y videollamadas sin depender de líneas telefónicas tradicionales.
En 2011, Microsoft adquirió Skype por 8.500 millones de dólares cuando la plataforma contaba con 170 millones de usuarios en todo el mundo. En su momento, el entonces CEO de Microsoft, Steve Ballmer, destacó que la marca Skype se había convertido en un sinónimo de comunicación en línea. Sin embargo, con la llegada de nuevas plataformas como Slack y Zoom, su relevancia comenzó a disminuir, especialmente tras el lanzamiento de Teams en 2017.
Durante la pandemia de COVID-19, el crecimiento de herramientas como Zoom y la adopción masiva del trabajo remoto consolidaron el dominio de nuevas plataformas en el mercado de las videollamadas. Aunque Skype allanó el camino para este tipo de comunicación, su uso fue decayendo en favor de opciones más integradas y enfocadas en el entorno laboral.
Expertos en comunicación y trabajo remoto destacan el papel clave que tuvo Skype en la transformación digital. Barbara Larson, profesora de administración en la Universidad Northeastern, señaló que la plataforma permitió a cualquier persona con una conexión a Internet acceder a videollamadas de calidad, fortaleciendo las relaciones personales y laborales a nivel global. Con su cierre, Microsoft busca concentrar sus esfuerzos en Teams, marcando el fin de una era para la icónica aplicación de llamadas por Internet.