
Madrid – La justicia española condeno el jueves 19 de febrero, a Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), a pagar una multa de 10.800 euros (unos $11.270 dólares) por el delito de agresión sexual contra la jugadora Jennifer Hermoso. La sanción económica deberá ser abonada en cuotas, según lo dictaminado por el tribunal. La sentencia responde al beso no consentido que Rubiales le dio a Hermoso durante la ceremonia de entrega de medallas del Mundial Femenino en Sídney, Australia, en agosto de 2023.
El fallo también impone a Rubiales una orden de alejamiento, prohibiéndole acercarse a menos de 200 metros de Hermoso o comunicarse con ella durante un año. Sin embargo, el tribunal lo absolvió del delito de coacción, por el que se le acusaba de intentar presionar a la jugadora para que declarara que el beso fue consensuado. Junto a él, tres exdirectivos de la RFEF –Jorge Vilda, Albert Luque y Rubén Rivera– también fueron absueltos de este cargo.
Durante el juicio, Rubiales sostuvo que el beso fue un acto espontáneo y consentido, motivado por la euforia del triunfo de España en el torneo. En contraste, Hermoso declaró que nunca dio su consentimiento y que el episodio empañó lo que debía haber sido uno de los días más felices de su vida. El magistrado español concluyó en su fallo que Rubiales sujetó la cabeza de la jugadora con ambas manos y la besó de manera sorpresiva y sin permiso.
El caso generó un gran impacto en el fútbol español y dio impulso a un movimiento similar al «Me Too» dentro del deporte femenino, con el que las jugadoras exigieron mayor equidad y denunciaron el sexismo en la disciplina. La controversia llevó a la FIFA a suspender a Rubiales y a la apertura de una investigación por parte de la justicia española.
Tras semanas de resistirse a dejar su cargo, Rubiales finalmente presentó su dimisión en septiembre de 2023. Su salida marcó un punto de inflexión en el fútbol femenino español, que continúa en la búsqueda de reformas estructurales y una mayor profesionalización en el trato hacia sus jugadoras.