
Washington D.C. – El gobierno de Trump ha ordenado la suspensión inmediata de todas las solicitudes de inmigración de migrantes latinoamericanos y ucranianos que ingresaron a Estados Unidos bajo programas creados durante la administración de Joe Biden. De acuerdo con un memorando interno obtenido por CBS News recientemente, la medida responde a preocupaciones sobre posibles fraudes y riesgos para la seguridad del país. La pausa permanecerá vigente sin una fecha límite, mientras se llevan a cabo investigaciones para reforzar los controles.
Esta decisión impacta a miles de personas que buscaban regularizar su estatus en el país y que ahora enfrentan un futuro incierto. Entre los programas afectados se encuentra Unidos por Ucrania, que permitió el ingreso de más de 240,000 ucranianos con patrocinadores en EE.UU.; el plan CHNV, que benefició a más de 530,000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela; y un proceso especial para familiares de ciudadanos estadounidenses en espera de la residencia permanente.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ha señalado que la suspensión se debe a la detección de múltiples irregularidades en los procesos, como solicitudes con patrocinadores repetidos, direcciones duplicadas y el uso indebido de datos de personas fallecidas. Un alto funcionario de la agencia, Andrew Davidson, advirtió en el documento que algunos migrantes admitidos bajo estas políticas no fueron sometidos a evaluaciones rigurosas, lo que ha generado preocupaciones dentro del gobierno.
La administración Trump ya había tomado medidas para limitar estos programas, bloqueando nuevas admisiones y ordenando revisiones más estrictas. Ahora, la suspensión de solicitudes deja a muchos inmigrantes sin la posibilidad de acceder a protecciones legales como el asilo, el Estatus de Protección Temporal (TPS) o la residencia permanente. Según expertos en inmigración, esta decisión podría exponer a miles de personas a la deportación si el gobierno revoca su estatus migratorio.
Mientras tanto, los beneficiarios de estos programas enfrentan un escenario incierto. Sin acceso a nuevos trámites, su permanencia legal en Estados Unidos queda en un limbo. Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han expresado su preocupación y advierten que esta medida podría afectar a familias enteras que habían encontrado un camino hacia la estabilidad bajo las políticas previas