
EE.UU. designa como terroristas a ocho grupos criminales de Latinoamérica
Washington D.C. – El gobierno de Estados Unidos ha designado a ocho organizaciones criminales latinoamericanas como organizaciones terroristas extranjeras, una etiqueta reservada tradicionalmente para grupos extremistas como Al Qaeda o el Estado Islámico. La decisión busca endurecer las medidas contra estas organizaciones involucradas en el tráfico de drogas y migrantes, así como en actos de extrema violencia. La designación oficial se publicará en el Registro Federal este jueves 20 de febrero.
Entre los grupos identificados destacan los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, conocidos por su control del narcotráfico y sus métodos violentos. También figuran el Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste, ambos con fuerte presencia en la frontera con Estados Unidos. Además, fueron incluidos La Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos, vinculados al tráfico de drogas y a la extorsión en el sector agrícola, particularmente en la producción de aguacates.
Más allá de México, la lista contempla al Tren de Aragua, red criminal originaria de Venezuela que se ha expandido por toda América y ha diversificado sus actividades hacia la trata de personas y el tráfico de migrantes. Finalmente, la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13), con raíces en El Salvador y presencia en varias ciudades de EE.UU., también fue clasificada como una amenaza terrorista.
La administración Trump argumenta que estos grupos no solo representan un desafío en materia de seguridad interna, sino que han establecido conexiones con redes delictivas dentro de EE.UU. Según las autoridades, la nueva clasificación permitirá aplicar sanciones más severas y tomar acciones más contundentes contra quienes colaboren con estos grupos. Además, incrementará las restricciones financieras y judiciales para combatir sus operaciones.
Esta decisión marca un giro en la política de seguridad, ya que es la primera vez que cárteles del narcotráfico y pandillas callejeras reciben la misma clasificación que grupos extremistas internacionales. Mientras la administración argumenta que la medida busca frenar la violencia y el flujo de drogas, el impacto que esto tendrá en la estrategia de seguridad de EE.UU. y en las relaciones con los países latinoamericanos aún está por verse.