Ciudad de México – En un esfuerzo por fortalecer la identidad y competitividad de los productos nacionales, el Gobierno de México ha decidido relanzar el icónico sello «Hecho en México». Este distintivo será otorgado a aquellos productos fabricados, ensamblados o manufacturados en el país que cumplan con altos estándares de calidad. La certificación, que tendrá una vigencia de cinco años, busca consolidar la reputación de los productos mexicanos en los mercados nacionales e internacionales, según anunció el lunes 17 de febrero, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, a través del Diario Oficial de la Federación (DOF).
El distintivo es parte de la estrategia económica del gobierno para potenciar el Plan México, una iniciativa promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum con la que se pretende posicionar la economía nacional entre las 10 más fuertes del mundo. Este proyecto contempla el impulso de la producción interna para cubrir el 50% del consumo del país, la creación de 100 parques industriales y la consolidación de México como uno de los cinco principales destinos turísticos a nivel global.
El sello Hecho en México tiene un fuerte arraigo cultural y simbólico en el país. Su emblemático diseño, que muestra la cabeza de un águila en perfil, es considerado un símbolo de orgullo y calidad. Se ha convertido en un emblema visible en vehículos, productos y hasta tatuajes. Su presencia en los mercados es vista como una garantía de excelencia y una carta de presentación para los consumidores tanto dentro como fuera de México.
A lo largo de los años, el diseño del logo ha experimentado diversas modificaciones. En 2004, durante el sexenio de Felipe Calderón, se alteró su composición visual, haciendo que el águila mirara hacia la derecha y destacando la palabra «México» en un recuadro negro. Posteriormente, en 2009, se volvió al diseño original y, en su versión de 2025, solo se han realizado ajustes sutiles en el plumaje del águila y en el tono del color, que ahora coincide con el vino característico del Gobierno actual.
El sello Hecho en México fue concebido en 1978 por el diseñador Omar Arroyo Arriaga, una figura clave en el desarrollo del diseño gráfico en el país. Su legado sigue vigente en la industria y en la identidad nacional, consolidándose como un distintivo de prestigio para los productos mexicanos. Con esta iniciativa, el Gobierno busca no solo reforzar la confianza en lo hecho en el país, sino también proyectar su manufactura a nivel global.