Olympia, WA – La reciente decisión del gobierno de Trump de eliminar las restricciones para operativos de control migratorio en hospitales, escuelas e iglesias ha generado preocupación en la comunidad médica del estado de Washington, ya que anteriormente, las agencias de inmigración, como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), tenían prohibido realizar intervenciones en estas denominadas “áreas protegidas”. Pero con el cambio en la normativa ya no hay nada que impida a las autoridades realizar redadas migratorias en dichas áreas.
En respuesta, la Asociación de Hospitales del Estado de Washington emitió un comunicado recientemente donde indica que tomará medidas para garantizar que las instalaciones sigan siendo espacios seguros y accesibles para todos los pacientes, sin importar su estatus migratorio. Si bien hasta el momento no se han reportado operativos de control migratorio en hospitales del estado, las instituciones de salud han decidido reforzar sus protocolos para prevenir incidentes que puedan afectar la confianza de los pacientes y el acceso a la atención médica. Entre las principales medidas implementadas se encuentra el control de acceso a las instalaciones, con la designación de ciertas áreas como espacios privados donde solo el personal autorizado puede ingresar.
Además, los hospitales han fortalecido el liderazgo interno para enfrentar situaciones en las que agentes migratorios soliciten información sobre pacientes. Se ha designado a un administrador en cada turno para gestionar estos casos, garantizando que el personal cuente con orientación legal y administrativa adecuada. El personal de primera línea ha recibido instrucciones específicas para no confirmar ni negar la presencia de pacientes ante agentes de ICE o CBP.
Otro punto clave es la verificación de la validez de las órdenes judiciales
La simple presentación de una orden de ICE o CBP no es suficiente para permitir el acceso a pacientes o instalaciones privadas, por lo que el personal ha sido capacitado para distinguir entre diferentes tipos de órdenes y actuar conforme a la ley. Asimismo, los hospitales han reafirmado su compromiso con la privacidad de los pacientes, asegurando que solo proporcionarán información cuando sea legalmente obligatorio.
Finalmente, los hospitales del estado de Washington han reforzado la opción de que los pacientes puedan excluirse de los directorios hospitalarios. Esta medida permite que quienes deseen mayor privacidad, incluyendo personas en situación migratoria vulnerable, puedan evitar que su presencia en el hospital sea confirmada a terceros. Con estas acciones, los hospitales buscan mantener su misión de ofrecer atención médica a todos los residentes del estado sin distinción, a pesar de los recientes cambios en las políticas migratorias federales.