Seattle, WA – La familia de un adolescente trans de 16 años enfrenta una inesperada incertidumbre después de que el Hospital Infantil de Seattle cancelara abruptamente el martes 4 de febrero, la cirugía de masculinización de la parte superior del joven. La decisión habría sido tomada en respuesta a una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que impone restricciones a la atención médica para personas trans menores de 19 años y amenaza con retirar fondos federales a los hospitales que brinden estos procedimientos.
De acuerdo con un artículo de The Stranger, la familia afectada indico que el hospital notificó la suspensión la noche anterior a la cirugía. En una reunión con el personal, se les explicó que la medida buscaba evitar la posible pérdida de financiamiento federal, lo que podría afectar la atención de otros pacientes. A pesar de múltiples intentos por obtener una respuesta oficial, Seattle Children’s no ha emitido declaraciones sobre el caso ni ha aclarado si el procedimiento será reprogramado.
Organizaciones de derechos civiles, como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y PFLAG, han llevado la orden ejecutiva ante los tribunales, argumentando que viola derechos fundamentales y pone en peligro la salud de jóvenes trans. Mientras tanto, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, ha advertido a los hospitales que cumplir con la directriz podría infringir leyes estatales contra la discriminación. La oficina del fiscal general de Washington también ha recibido quejas de residentes afectados por la medida.
Mientras la familia sigue en busca de respuestas, han notado que la página web del hospital ha eliminado información sobre cirugías de afirmación de género, lo que genera aún más dudas sobre el futuro de estos procedimientos en la institución. Ante la falta de claridad, la familia ha comenzado a considerar la posibilidad de mudarse fuera del país en busca de un entorno más seguro para su hijo.
El caso ilustra las repercusiones inmediatas de las restricciones federales en el acceso a la atención médica para personas trans y el impacto emocional en quienes ven cancelados procedimientos esenciales sin previo aviso. Mientras se espera una resolución legal, familias y organizaciones continúan exigiendo transparencia y respeto por los derechos de los jóvenes transgénero en el país.