Ciudad de Panamá, PA – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizó su primera visita oficial a Panamá el pasado 2 de febrero, en un contexto marcado por las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre el Canal de Panamá. En diciembre de 2024, Trump expresó su deseo de que Estados Unidos recupere el control del canal, incluso utilizando la fuerza si fuera necesario.
Rubio confirmó estas amenazas durante su encuentro con el jefe de estado panameño, José Raúl Mulino.
«Me reuní con el presidente panameño, José Raúl Mulino, y con el canciller Javier Martínez-Acha Vásquez para dejar claro que Estados Unidos no puede, ni permitirá, que el Partido Comunista Chino continúe con su control efectivo y creciente sobre el área del Canal de Panamá», escribió en X.
I met with Panamanian President @JoseRaulMulino and Foreign Minister @javierachapma to make clear that the United States cannot, and will not, allow the Chinese Communist Party to continue with its effective and growing control over the Panama Canal area. We also discussed… pic.twitter.com/Hj0pXGahqk
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) February 2, 2025
En su visita, Rubio también destacó la importancia de Panamá como un socio estratégico para Estados Unidos, resaltando inversiones clave en infraestructura energética, como la participación de la empresa estadounidense AES en la importación de gas natural licuado (GNL). Estas inversiones, según el secretario de Estado, buscan fortalecer la estabilidad económica de la región mientras se evalúan los efectos del acuerdo con China sobre la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI.
El memorando de entendimiento con China, firmado en 2017 y renovado dos veces, se mantiene en evaluación por parte del gobierno panameño. Aún no se ha informado cuándo se notificará oficialmente a China sobre su posible cancelación. Este proceso se suma a la decisión de otros países, como Italia, que en 2023 se retiró de la iniciativa de la franja y la ruta por preocupaciones económicas y estratégicas.
El Canal de Panamá sigue siendo un punto clave en las relaciones bilaterales, con más del 52% de los tránsitos vinculados a Estados Unidos y un 76% de la carga con origen o destino en ese país. Mientras las conversaciones avanzan, la administración de Mulino evalúa los próximos pasos en su relación con Washington y Pekín, en un contexto donde el canal sigue siendo un activo geopolítico de gran relevancia.