Seattle – Cientos de personas se congregaron el domingo por la tarde en West Seattle para protestar contra las políticas de deportación de la administración Trump y mostrar su solidaridad con la comunidad inmigrante. La movilización contó con la participación de más de 200 manifestantes.
La marcha comenzó en Alki Beach, donde los asistentes portaban pancartas y coreaban consignas como “¡Sí, se puede!”, mientras recibían apoyo de automovilistas que hacían sonar sus bocinas en señal de respaldo. Durante aproximadamente dos horas, los manifestantes recorrieron una ruta de seis millas en medio de bajas temperaturas, culminando en la Plaza de la Estatua de la Libertad.
Huge Trump protest / Mexican rally
byu/mrASSMAN inSeattle
De acuerdo con el Seattle Times, entre los participantes, Carmen Rueda de 19 años expresó que asistió para representar a quienes temen alzar la voz. Según dijo, las decisiones migratorias de la administración Trump han afectado directamente a su familia y a muchas otras. «Esta protesta es por quienes no pueden salir, pero igual debemos manifestarnos», afirmó.
La marcha surgió en respuesta a medidas como la propuesta de deportaciones masivas, la eliminación de la ciudadanía automática para hijos de inmigrantes nacidos en EE. UU. y la suspensión del programa de reasentamiento de refugiados. Varios manifestantes compartieron su preocupación por el impacto de estas políticas en sus comunidades y el temor que enfrentan a diario.
A pesar de no contar con un organizador oficial, la manifestación se difundió ampliamente en redes sociales bajo el título “Protesta contra ICE”. Personas de distintas ciudades como Mount Vernon, Yakima y Tacoma se sumaron al evento, ondeando banderas de México, EE. UU., Guatemala, Colombia y Brasil.