Olympia – El Comité de Transporte del Senado estatal llevó a cabo una audiencia sobre la propuesta para bajar el nivel permitido de alcohol en la sangre (BAC) para conductores. El proyecto de ley busca reducirlo de 0.08 a 0.05. De ser aprobado, Washington se convertiría en el segundo estado en el país en implementar la medida.
Este no es el primer intento, de hecho, es el tercer año consecutivo en que los legisladores impulsan el cambio, que ya fue aprobado por el Comité de Leyes y Justicia del Senado. Se espera que la próxima semana el Comité de Seguridad Comunitaria de la Cámara de Representantes someta el proyecto a votación, acercándolo a una posible aprobación legislativa.
Durante la audiencia, familiares de víctimas de accidentes causados por conductores ebrios ofrecieron dramáticos testimonios de sus pérdidas y solicitaron que se aprobara la propuesta. Por otro lado, representantes de la industria de bebidas y hospitalidad expresaron su oposición a la medida. Argumentan que una mayor aplicación de las leyes existentes sería una mejor solución que reducir el nivel de alcohol permitido.
El debate continúa mientras los legisladores sopesan el impacto del cambio en la seguridad vial y en la economía del sector de bebidas y hospitalidad. A medida que el proyecto de ley avanza en el proceso legislativo, las posiciones a favor y en contra seguirán marcando el camino hacia una posible reforma en las leyes de conducción bajo los efectos del alcohol en Washington.
De llegar a aprobarse, y ante el clima político actual, la ley tendría un gran impacto en individuos de la comunidad migrante que carecen de documentos; prácticamente con una bebida podrían ser imputados de cargos por conducir en estado de ebriedad (DUI), complicando su estadía en el país.