Olympia, WA – Con mariposas monarcas de cartón por todo lo alto, cientos de personas se congregaron el jueves 30 de enero en las escalinatas del capitolio en Olympia para exigir mayores derechos y protecciones para inmigrantes y refugiados. La manifestación, organizada por la Red de Solidaridad con los Inmigrantes de Washington (WAISN), tuvo como ejes principales el acceso a atención médica para inmigrantes y la creación de un programa de reemplazo salarial para trabajadores indocumentados.
Este acto de protesta se da en un contexto de creciente preocupación dentro de las comunidades migrantes, impulsada por operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en diversas ciudades del país. La administración Trump ha intensificado sus medidas migratorias, incluyendo órdenes ejecutivas dirigidas a estados santuario como Washington, lo que ha generado temores sobre posibles deportaciones masivas.
Legisladores estatales demócratas participaron en el evento y reiteraron su compromiso con la comunidad inmigrante. La representante My-Linh Thai lidera el Proyecto de Ley de Equidad en Salud para Inmigrantes (HB 1482), que busca garantizar acceso a la atención médica estatal sin importar el estatus migratorio. Asimismo, la senadora Rebecca Saldaña impulsa un proyecto para establecer una cuenta de reemplazo salarial que beneficiaría a trabajadores excluidos del sistema de desempleo debido a su condición migratoria.

Cabe resaltar que Washington ya ha adoptado medidas para proteger a los inmigrantes. En 2019, con apoyo bipartidista, se aprobó la Ley Keep Washington Working, que prohíbe a las fuerzas del orden locales detener a personas solo para investigar su estatus migratorio. Además, el gobernador Bob Ferguson firmó recientemente una orden ejecutiva que crea un Equipo de Respuesta Rápida de Separación Familiar, destinado a ayudar a niños cuyos padres sean deportados.
El fiscal general del estado, Nick Brown, también se ha sumado a los esfuerzos legales contra las políticas federales de inmigración. Su demanda, presentada el 22 de enero, logró bloquear el intento de la administración Trump de revocar la ciudadanía por derecho de nacimiento. Con este panorama, Washington sigue posicionándose como un bastión en la defensa de los derechos de los inmigrantes frente a las crecientes restricciones federales.