Washington D.C. – El gobierno del expresidente Donald Trump está evaluando la posibilidad de utilizar instalaciones en la base militar de Guantánamo, Cuba, para retener a migrantes en situación irregular antes de ser deportados a sus países de origen. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó el miercoles 29 de enero, la posibilidad en una entrevista con Fox News, señalando que se están explorando diversos recursos para reforzar el control migratorio en Estados Unidos.
Durante la entrevista, Noem indicó que la administración Trump busca opciones para lidiar con migrantes procedentes de países que se niegan a aceptar deportaciones, como Venezuela y Cuba. Aunque la decisión final depende del presidente, la funcionaria destacó que el uso de la base militar sigue siendo una alternativa en evaluación dentro de la estrategia de seguridad nacional.
Guantánamo ha sido utilizada previamente para retener a personas en situaciones especiales, incluyendo migrantes en un área separada del famoso campo de detención. Sin embargo, la base militar opera bajo un marco legal diferente al de las leyes migratorias estadounidenses, lo que genera interrogantes sobre el tratamiento que recibirían los migrantes allí retenidos.
La base naval de Guantánamo, conocida por albergar a detenidos en el marco de la «guerra contra el terrorismo», fue establecida en 2002 bajo la administración de George W. Bush. Desde entonces, ha sido objeto de críticas por su falta de transparencia y el tratamiento de los prisioneros. En este contexto, el posible uso de sus instalaciones para retener migrantes irregulares ha reavivado el debate sobre los límites del control migratorio.
El gobierno de Trump continúa explorando alternativas para endurecer las políticas migratorias y acelerar las deportaciones. Mientras tanto, la propuesta de utilizar Guantánamo como centro de detención temporal para migrantes sigue siendo objeto de análisis y discusión dentro de la administración.