Washington D.C. – El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la eliminación de restricciones que impedían a los agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizar arrestos dentro de escuelas y otros espacios considerados anteriormente como “sensibles”. Según las autoridades federales, esta medida busca facilitar la captura de personas con antecedentes criminales que podrían haber utilizado estos lugares como refugios. La decisión ha generado inquietud entre las comunidades inmigrantes, que temen un incremento de detenciones en planteles educativos.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, expresó su respaldo a esta normativa y convocó a una sesión legislativa especial para garantizar el cumplimiento de estas directrices en el estado. Además, advirtió sobre posibles sanciones a funcionarios locales que no cooperen con las detenciones migratorias. “Florida apoyará cada paso de este mandato”, señaló el mandatario estatal. Mientras tanto, varios distritos escolares de Florida están revisando sus políticas para adaptarse a la nueva normativa federal.
En el condado de Palm Beach, con una alta población inmigrante, las escuelas mantienen barreras específicas para proteger a los estudiantes. Según sus políticas, un estudiante solo puede ser retirado del aula por un contacto de emergencia autorizado o un oficial con una orden judicial. Además, el distrito no registra el estatus migratorio de los estudiantes, lo que dificulta las acciones masivas por parte de ICE. Sin embargo, en el condado de Orange, las escuelas han instruido a su personal a cumplir con las solicitudes de arresto, incluso si esto implica no informar a los padres, según disposiciones legales.
por otra parte, fuera de Florida, grandes distritos escolares como Chicago y Denver han reforzado sus políticas para limitar la entrada de agentes de ICE en las instalaciones educativas. En Chicago, por ejemplo, las escuelas exigen una orden judicial firmada por un juez federal para permitir el acceso de agentes migratorios. Asimismo, Denver ha implementado guías que instan a los directores a negar la entrada a cualquier funcionario que no tenga una cita o un propósito justificado en las instalaciones escolares.
Ante este panorama, organizaciones pro-inmigrantes han emitido recomendaciones para las familias que podrían verse afectadas. Estas incluyen recopilar documentos importantes, establecer contactos de emergencia y notificar a las escuelas quién debe recoger a los niños en caso de una detención. Además, herramientas digitales, como el localizador de detenidos de ICE, pueden ser útiles para rastrear el paradero de los detenidos y proporcionar apoyo a las familias en situaciones de emergencia.
Vale la pena destacar que en los Estados Unidos, todos los niños tienen garantizado el acceso a una educación pública, de acuerdo con el Departamento de Educación. Este derecho se aplica sin importar su “estatus migratorio”, lo que permite que los distritos escolares públicos, en su mayoría, eviten solicitar o registrar información relacionada con la situación migratoria de los estudiantes.