Bogotá, COL – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró el lunes estado de conmoción interior y de emergencia económica, luego de los hechos de violencia ocurridos desde el jueves 16 de enero en la región del Catatumbo, en el noreste del país, donde al menos 80 personas han muerto en enfrentamientos de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) con otros grupos armados.
Petro anunció la decisión en su cuenta de X, donde insistió en su llamado a la paz en Colombia. Con el estado de conmoción interior, Petro tendrá un período de 90 días para emitir los decretos que considere necesarios para resolver los problemas que motivaron la declaratoria, de acuerdo con el artículo 213 de la Constitución. Este plazo es prorrogable hasta en dos ocasiones, la segunda de las cuales requiere la aprobación del Senado.
La declaratoria será oficial una vez que Petro y su gabinete firmen el decreto correspondiente, aunque este puede ser anulado posteriormente por la Corte Constitucional. Esta medida ya había sido utilizada durante la presidencia de Álvaro Uribe para incrementar los recursos destinados a las fuerzas armadas mediante un impuesto especial. Sin embargo, la legislación prohíbe que el estado de conmoción interior sea empleado para suspender el Congreso o restringir derechos civiles.
La medida se produce unos días después de que comenzaran los hechos de violencia en el Catatumbo, cerca de la frontera de Colombia con Venezuela, donde, además de las al menos 80 personas muertas, unas 11,000 han sido desplazadas. La violencia en esta región clave para la producción de coca ha generado una crisis humanitaria que afecta gravemente a la población civil. Miles de personas han abandonado sus hogares en busca de refugio en ciudades como Tibú, Ocaña y Cúcuta, tras reportes de asesinatos, enfrentamientos entre grupos armados y amenazas directas contra líderes comunitarios y excombatientes de las FARC.
El presidente Petro, quien suspendió las conversaciones de paz con el ELN el pasado viernes, advirtió que las fuerzas armadas intensificarán sus operaciones contra el grupo guerrillero tras los recientes actos de violencia. En mensajes difundidos en la red social X, Petro acusó al ELN de adoptar tácticas propias de organizaciones narcotraficantes y afirmó que los insurgentes enfrentarán consecuencias por su decisión de continuar el conflicto armado.
Por su parte, el ELN, que cuenta con aproximadamente 6,000 miembros, ha justificado sus acciones alegando que sus objetivos son excombatientes que colaboran con facciones disidentes de las FARC. En un comunicado publicado el sábado, el grupo acusó a exguerrilleros de las FARC de varios asesinatos en la zona y advirtió que, si estos “seguían atacando a la población… no había otra salida que la confrontación armada”.
Entretanto, las comunidades afectadas exigen una solución inmediata al conflicto. “Somos gente trabajadora que acaba soportando el peso de este conflicto”,